Paro nacional -bloqueos el norte de la ciudad.
Un enorme colectivo de ciudadanos se reunió en el norte la ciudad para hacerse escuchar en el séptimo día de protestas por el paro nacional.
Daniel Lannini
20 Ene 2020 09:49 AM

¿Hubo manipulación rusa en redes sociales durante las protestas del paro nacional?

Sale a la luz un artículo de The New York Times que parece soportar la aseveración que había hecho la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez.
Vanesa Peralta
Vanesa
Peralta

El pasado 12 de diciembre, la vicepresidenta Marta Lucia Ramírez se refirió a las protestas que iniciaron en Colombia el pasado 21 de noviembre, en el marco del paro nacional señalando que países como Venezuela y Rusia estarían detrás de los mensajes que se han compartido a través de las redes sociales para convocar a las movilizaciones, que no solo se dieron en Colombia sino en varios países de la región como Chile, Ecuador y Bolivia.  

En ese momento, muchos rechazaron las declaraciones de Ramírez, sin embargo, ahora sale a la luz un artículo de The New York Times que parece soportar estas aseveraciones de la vicepresidenta.  

El artículo titulado Como aumentaron las protestas en América del Sur, también lo hicieron los trolls rusos en Twitter, de Lara Jakes, indica que “los analistas del Departamento de Estado concluyeron que estaba en marcha una campaña de influencia, evidencia de una guerra de desinformación global es más eficiente que la propaganda tradicional de años pasados”. 

Según el documento, el departamento monitorea rutinariamente el tráfico de Twitter en todo el mundo con miras a actividades malignas, como la proliferación de páginas falsas y cuentas de usuario o contenido que se dirige al público con mensajes divisivos.  

Tras este monitoreo, se concluyó una incidencia “durante y después de las protestas de otoño en América del Sur”. 

"Estamos notando un pulgar en la balanza (…) que ha hecho que las resoluciones normales de disputas de una sociedad democrática sean más contenciosas y más difíciles", le confirmó Kevin O'Reilly, subsecretario adjunto de estado que supervisa los problemas en el hemisferio occidental al rotativo estadounidense.  

Así las cosas, y dentro de las mayores conclusiones del artículo se indica que “el esfuerzo ruso en América del Sur, cuyos detalles no se han informado previamente, parece estar dirigido a provocar la disidencia en los estados que han exigido la renuncia del presidente Nicolás Maduro en Venezuela”. 

Paro 21N Bogotá
Colprensa

En momentos donde el secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, adelanta una visita oficial en Bogotá, se programó una nueva marcha para este martes 21 de enero, con las mismas peticiones por las que salieron miles de ciudadanos dos meses atrás; contra la reforma laboral, pensional, cumplir los acuerdos de paz y la protección de líderes sociales, entre otros.  

Aunque The New York Times, reconoce la injerencia rusa, también aseguró que este no es el único factor para la ola de protestas en Latinoamérica, pues “los manifestantes en todos los países abarcaron el espectro político, protestaron por la corrupción del gobierno y exigieron mejores servicios. Funcionarios del Departamento de Estado dijeron que la gran mayoría de las publicaciones relacionadas con protestas en Twitter y otras redes sociales parecían ser legítimas”. 

Por otro lado, Carlos Vecchio, el enviado venezolano en Washington que representa al movimiento de oposición contra Maduro, indicó que Rusia está "desempeñando un papel geopolítico en este hemisferio contra lo que consideran su principal enemigo: Estados Unidos". 

"Es crucial que la comunidad internacional entienda que Rusia se ha convertido en un aliado importante para apoyar a Maduro, y tenemos que lidiar con esto", agregó Vecchio. 

El diario estadounidense también resaltó que las campañas de influencia en línea de Rusia en América Latina comenzaron a surgir hace una década, con las nuevas tecnologías y la proliferación de las redes sociales. 

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“En particular, los brazos en español de dos organizaciones de noticias en Rusia han sido acusados de difundir desinformación, teorías de conspiración y, en algunos casos, falsedades directas para socavar las políticas democráticas liberales, principalmente en Occidente. Uno, el RT Español financiado por el estado, dice que llega a 18 millones de personas cada semana en 10 países de América Latina y tiene más de mil millones de visitas en YouTube. El otro, el Sputnik Mundo , administrado por el gobierno, comenzó a transmitir en los últimos años y se produce en parte en Montevideo, Uruguay”.  

Entre tanto, un portavoz de la embajada rusa en Washington, Nikolay Lakhonin, declinó hacer comentarios el jueves, pidiendo solo "evidencia real" de una campaña de desinformación vinculada a Rusia en América del Sur. 

Fuente
Sistema Integrado Digital