La concejal de Medellín, Claudia Carrasquilla, del Centro Democrático, reveló nuevos detalles sobre la polémica fiesta vallenata realizada al interior de la cárcel de máxima seguridad de Itagüí.
Según la concejala, la celebración tendría como principal motivo la posible salida de prisión de Sebastián Murillo Echeverri, alias "Lindolfo", señalado como cabecilla de la estructura criminal conocida como La Oficina.
Murillo Echeverri fue capturado en Medellín y posteriormente condenado en 2018 a 18 años y 6 meses de prisión por un homicidio ocurrido en 2017 en el sector de Las Palmas.
Las autoridades han vinculado a alias “Lindolfo” con diversas dinámicas del crimen organizado en el área metropolitana. Sin embargo, según lo manifestado por la concejal, al interior del centro carcelario algunos internos aseguran que el condenado ya habría cumplido las tres quintas partes de su pena, lo que le permitiría acceder a la libertad.
De ahí, según la concejala, el consumo de licor y la fiesta que amenizó el artista de música vallenata Nelson Velásquez, quien según ella misma, habría cobrado 100 millones de pesos por cantarle a los capos de las estructuras criminales.
Medidas del Inpec en la cárcel de Itagüí
El Inpec ordenó el cambio inmediato del director de la cárcel de Itagüí, el traslado del comandante de vigilancia y la apertura de investigaciones contra siete funcionarios que estaban de turno el día de la parranda. Además, se dispuso la intervención de grupos especiales en el pabellón de máxima seguridad para esclarecer lo sucedido.
Las imágenes y testimonios que rodean este caso han encendido el debate sobre el control real dentro de las cárceles del país.
“¿Rumba desde la mañana con Nelson Velásquez? En este país ya nada sorprende… pero sí indigna”, cuestionó la concejal, quien también puso sobre la mesa una pregunta de fondo: quién tiene realmente el control al interior de estos centros de reclusión.