El 8 de noviembre pudo haber sido un sábado tranquilo de finales de 2025 en Santa Rita, un barrio de la localidad de San Cristobal, en el sur de Bogotá.
Unas once personas estaban reunidas en una esquina del sector. Pasadas las ocho de la noche, un taxi las embistió y chocó con una barbería. Cuatro de las víctimas eran menores de edad, una falleció.
José Eduardo Chalá Franco, de 56 años, conducía el vehículo, de placa VDW 626. La Policía lo capturó inmediatamente después del accidente.
La prueba de alcoholemia arrojó un grado tres: por cada cien mililitros de sangre en su cuerpo, tenía más de ciento cincuenta miligramos de etanol. Era incapaz de mantener el equilibrio.
Ocho meses después, casi treinta años de prisión
Dos de los lesionados sufrieron traumas craneoencefálicos severos y permanecieron hospitalizados en estado crítico. Los demás heridos recibieron atención médica por contusiones y fracturas.
La Fiscalía le imputó a Chalá los delitos de tentativa de homicidio agravado y lesiones simples, y el conductor los aceptó.
La captura del hombre fue legalizada el mismo fin de semana de 2025 que las autoridades lo detuvieron. Ocho meses después, un juez de conocimiento condenó al taxista a veintiocho años y cinco meses de prisión.
Tras la decisión, que el Juzgado 802 Transitorio anunció este martes, el Inpec debe definir el sitio de reclusión.
El conductor enfrenta otro proceso por la muerte de una de las víctimas
El juez, además, le impuso a Chalá una multa de 19,42 salarios mínimos, más de 34 millones de pesos, y una inhabilidad para ejercer cargos públicos por los mismos veintiocho años de la pena principal.
El taxista aún enfrenta otro proceso penal, por homicidio agravado, porque una de las víctimas murió tiempo después del incidente.
Karol, la joven que falleció, tenía quince años cuando Chalá la arrolló. Permaneció tres días en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Santa Clara, en el sur de la capital.
El personal médico le diagnosticó muerte cerebral, pero su familia se aferró a la esperanza de un milagro antes de confirmar la lamentable noticia.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Por qué condenaron a José Eduardo Chalá Franco a más de 28 años de prisión?
Un juez lo condenó a 28 años y cinco meses de cárcel por tentativa de homicidio agravado y lesiones personales, luego de que aceptara los cargos por atropellar a once personas en el barrio Santa Rita, en el sur de Bogotá. El accidente ocurrió cuando conducía un taxi con grado tres de embriaguez.
¿Qué ocurrió el día en que el taxista embistió a las víctimas en Bogotá?
La noche del 8 de noviembre de 2025, José Eduardo Chalá perdió el control del vehículo y arrolló a once personas que estaban reunidas en una esquina, antes de estrellarse contra una barbería. Cuatro de las víctimas eran menores de edad y dos sufrieron traumas craneoencefálicos severos que obligaron a su hospitalización.
¿Qué otras sanciones impuso el juez contra el conductor?
Además de la pena de prisión, el juez le impuso una multa de 19,42 salarios mínimos, equivalente a más de 34 millones de pesos, y una inhabilidad para ejercer cargos públicos durante el mismo tiempo de la condena. El Inpec deberá definir el establecimiento donde cumplirá la sentencia.
¿Por qué José Eduardo Chalá aún enfrenta otro proceso penal?
Aunque ya fue condenado por tentativa de homicidio y lesiones personales, la Fiscalía también lo procesa por homicidio agravado debido a la muerte de Karol, una adolescente de quince años que falleció días después del atropello tras permanecer en cuidados intensivos con diagnóstico de muerte cerebral.