Tres días después del bombardeo en Guaviare en el que murieron tres menores de edad reclutados forzosamente por las disidencias de las Farc, la justicia suspende las operaciones de ese estilo que pongan en peligro a niños, niñas y adolescentes.
La decisión judicial quedó consignada en un auto de ocho páginas del Juzgado 34 de Familia de Bogotá, que admitió una tutela que busca frenar los bombardeos en las zonas donde haya información “cierta, objetiva o razonablemente verificable” sobre la presencia de menores entre los objetivos militares atacados.
Marggy Viviana Arciniegas, la juez que firmó la medida cautelar, le ordenó al presidente Abelardo de la Espriella, al Ministerio de Defensa y a las Fuerzas Militares abstenerse de ejecutar bombardeos mientras el proceso de tutela llega a una decisión de fondo.
Noticia en desarrollo...