Soldados del Ejército ubicaron y destruyeron de manera controlada ocho artefactos explosivos improvisados que habían sido instalados muy cerca de caminos usados a diario por campesinos.
El hallazgo se dio en la vereda La Plancha, donde tropas de la Brigada 14, con apoyo del equipo EXDE, lograron identificar lo que sería un campo minado preparado con explosivos de alto poder. Según el reporte, los dispositivos estaban a unos 30 metros de un camino veredal, lo que representaba un riesgo inminente para la comunidad.
De acuerdo con las autoridades militares, estos explosivos habrían sido instalados por el ELN, específicamente por el frente Héroes y Mártires de Anorí, una estructura que mantiene presencia en esta zona del nordeste antioqueño.
La preocupación no es nueva. En esta región, este tipo de acciones armadas se han repetido y han dejado víctimas entre la población civil, especialmente campesinos que transitan por trochas y caminos rurales.
Las autoridades insisten en que la instalación de minas antipersonal constituye una grave violación a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario. Por eso, anunciaron que se adelantarán las denuncias correspondientes.
Mientras tanto, el operativo permitió evitar lo que pudo haber sido una tragedia. En una zona donde la comunidad convive a diario con el riesgo, cada explosivo desactivado es una vida que se salva.
Por: Horacio Correa Carrasquilla