Palma de cera
De las doce especies de palmas que se pueden hallar en los Andes, Colombia alberga en su territorio a ocho de éstas.
AFP
12 Abr 2019 10:13 AM

Nueva campaña por un Domingo de Ramos sin palma de cera

Se busca prevenir la extinción de la palma de cera durante la Semana Santa.
Laura María Sánchez Pico
Laura María
Sánchez Pico
@LauramSanchezp

El 14 de abril se llevará a cabo una de las celebraciones religiosas más importantes del catolicismo. La eucaristía del Domingo de Ramos es una fecha que marca el fin de la Cuaresma y el inicio de la Semana Santa.  

En esta ceremonia se acostumbra por tradición llevar un ramo de palma de cera que simboliza la victoria de Jesucristo. Al margen de la fiesta religiosa, hoy se recordó que en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, la palma de cera (Ceroxylon quinduense) se encuentra en estado vulnerable de extinción.  

Esta hermosa especie puede tardar hasta 57 años para empezar a producir tallo, 83 años para reproducirse y puede vivir cerca de 200 años. Sus cogollos (utilizados para los ramos) solo se producen una vez al año, dejando a la especie en estado vulnerable y con una reducción del casi 50 % de su población en el país. 

Lea más: Enfermedad podría extinguir a unas 90 especies de anfibios

La iniciativa es promovida por el Jardín Botánico de Bogotá bajo el lema “La naturaleza te lo pide a gritos” que busca prevenir el uso de la palma de cera en la semana mayor, pues además de ser el árbol nacional de Colombia, la iniciativa busca contribuir a la conservación de la especie nativa del país.  

De las doce especies de palmas que se pueden hallar en los Andes, Colombia alberga en su territorio a ocho de estas, convirtiendo al país en el más rico en diversidad de palmas.  

Cabe destacar que esta especie sirve como fuente de alimento para aves endémicas como el periquito orejiamarillo, perico verde, tucán, loro coroniazul y cotorra montañera.  

Lea también: Piden declarar emergencia ambiental por deforestación en Amazonía

La invitación es para que durante la celebración litúrgica se reemplace la palma de cera por otras plantas vivas, principalmente por plántulas de especies nativas herbáceas y arbustivas que puedan ser plantadas en las jardineras de los hogares de la capital.