Médicos especialistas de Cayre IPS hicieron un llamado a los ciudadanos al advertir que los colombianos no están durmiendo el tiempo requerido, una condición cotidiana que está teniendo un enorme impacto en la salud pública.
Señalaron que dormir menos de 7 horas por noche no solo afecta la energía y la productividad, sino que también se asocia con mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, depresión, deterioro cognitivo y trastornos del sueño como insomnio y apnea obstructiva del sueño.
“Los colombianos duermen en promedio 6 horas y 31 minutos por noche, cuando el tiempo de sueño deseado reportado es de 8 horas y 3 minutos. Esto revela una brecha de 1 hora y 33 minutos de sueño cada noche. Además, el país figura entre los más madrugadores, con una hora promedio de despertar cercana a las 5:00 a. m.”, señaló Juan Manuel Hernández, médico de Cayre IPS.
Trastornos del sueño
El especialista apuntó que esa institución ha enfocado su atención en el diagnóstico y tratamiento de trastornos del sueño como apnea obstructiva del sueño, insomnio y otras alteraciones del descanso, que deben ser calificadas como una señal de alerta.
“Dormir menos no solo significa sentirse cansado: puede alterar la memoria, disminuir la concentración, afectar la regulación emocional y aumentar el riesgo de enfermedades crónicas”, dijo.
Según la American Academy of Sleep Medicine y la Sleep Research Society, los adultos deben dormir 7 horas o más por noche de manera regular para promover una salud óptima.
“Dormir menos de ese umbral de forma habitual se asocia con desenlaces adversos como aumento de peso, obesidad, diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular, accidente cerebrovascular, depresión, alteración del sistema inmune, mayor dolor y deterioro del desempeño”, explicó.
Impacto en la salud
El médico explicó que la evidencia también muestra que cuando una persona duerme menos de 6 horas, el impacto puede ser todavía más marcado.
“Este nivel de privación de sueño se ha relacionado con peor salud cardiovascular y con una mayor probabilidad de reportar problemas como depresión, asma e incluso antecedentes de infarto, además de afectar la atención, la toma de decisiones y el rendimiento diario”, sostuvo.
Destacó que la situación es aún más relevante si se tiene en cuenta que, de acuerdo con datos difundidos por instituciones de salud que citan a la Asociación Colombiana de Medicina del Sueño (ACMES), el 59 % de la población padece algún trastorno del sueño y más del 40 % necesita tomar alguna pastilla para lograr un descanso reparador.
“Entre los trastornos más frecuentes se encuentran el insomnio, la apnea del sueño, la somnolencia diurna excesiva y otras alteraciones que suelen pasar años sin diagnóstico. La deuda de sueño no se limita a sentir cansancio al día siguiente. Cuando dormir mal se vuelve rutina, el cuerpo deja de recuperarse de forma adecuada y eso repercute en funciones esenciales como la memoria, el estado de ánimo, el metabolismo, la presión arterial y la salud cardiovascular”, sostuvo.
Signos de alerta
El especialista recalcó que detrás de síntomas aparentemente ‘normales’ como roncar fuerte, despertarse varias veces en la noche, amanecer con dolor de cabeza o quedarse dormido durante el día, puede haber trastornos del sueño que requieren diagnóstico y tratamiento.
“La relación entre sueño insuficiente y salud cardiometabólica está ampliamente documentada por organismos científicos y de salud pública. La evidencia sugiere que dormir más algunos días puede aliviar parte de la somnolencia, pero no corrige por completo los efectos acumulados de una privación crónica de sueño”, apuntó.
Subrayó que los especialistas recomiendan priorizar horarios regulares, evaluación médica cuando hay síntomas persistentes y estudio clínico del sueño cuando se sospechan condiciones como insomnio o apnea.
Dormir menos de ese tiempo de forma habitual se asocia con diversos problemas de salud, entre ellos:
- aumento de peso y obesidad
- diabetes
- hipertensión
- enfermedad cardiovascular
- accidente cerebrovascular
- depresión
- debilitamiento del sistema inmunológico
- mayor percepción del dolor
- deterioro del rendimiento cognitivo
Entre los trastornos más frecuentes se encuentran:
- insomnio
- apnea obstructiva del sueño
- somnolencia diurna excesiva
- alteraciones del ciclo de descanso
Muchos de estos problemas pueden permanecer años sin diagnóstico, lo que agrava sus efectos sobre la salud.