Tras la confirmación de la captura del líder del régimen chavista, Nicolás Maduro, persisten las dudas sobre qué vendrá en Venezuela y quién asumirá el poder en el país. Por ahora no hay reacciones por parte de la oposición, pero se sabe que en Caracas están los dos hombres fuertes detrás de Maduro: Diosdado Cabello y Vladimir Padrino.
"Llevaron a cabo un ataque traicionero y vil contra un pueblo dormido. Atacaron cobardemente a nuestro pueblo", dijo Cabello, visiblemente nervioso. Pero el poder militar recae sobre el ministro de Defensa, López.
Vladimir Padrino López es una de las figuras más determinantes del chavismo y el principal sostén militar del gobierno de Nicolás Maduro. Militar de carrera, reservado y con una vida personal celosamente protegida, ha construido su poder desde la cúpula de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), donde es considerado un hombre de absoluta confianza presidencial y un actor con peso político propio.
Desde 2014, Padrino López ocupa de manera ininterrumpida el cargo de ministro de Defensa, convirtiéndose en uno de los funcionarios con mayor permanencia en el alto gobierno venezolano. Antes de asumir esa responsabilidad, desarrolló una trayectoria ascendente dentro del Ejército, que lo llevó a ocupar posiciones estratégicas en la estructura militar del país.
Su lealtad al proyecto chavista quedó marcada durante el intento de golpe de Estado contra Hugo Chávez en 2002. En ese momento, siendo ya un oficial de alto rango, se negó a respaldar a los sectores militares que apoyaban la destitución temporal del entonces presidente, apelando al principio de obediencia constitucional asumido formalmente por la FANB. Su postura fue clave para el fracaso del golpe y para la posterior restitución de Chávez en el poder.
Con el paso de los años, Padrino López fue consolidando influencia interna. Se desempeñó como jefe del Estado Mayor General del Ejército, luego como comandante general del Ejército Bolivariano y más tarde como comandante estratégico operacional de la FANB, cargo desde el cual coordinaba todas las operaciones militares del país. Esa acumulación de responsabilidades le permitió fortalecer su control institucional antes de ser designado ministro por Maduro.
¿Qué dice EE.UU. sobre Padrino?
Estados Unidos lo señala desde 2025 como una pieza central del sostenimiento del gobierno venezolano y ofrece una recompensa de 15 millones de dólares por información que conduzca a su captura. Washington argumenta que Padrino López ha garantizado la lealtad de las Fuerzas Armadas en contextos que califica como ruptura del orden democrático, y le atribuye responsabilidad de mando en la represión de protestas y en violaciones de derechos humanos.
Las autoridades estadounidenses también lo acusan de utilizar a los militares como instrumento político, de bloquear salidas democráticas y de formar parte de una estructura de poder señalada por corrupción y crimen organizado. En ese marco, su nombre aparece vinculado al denominado Cartel de los Soles, una red que, según Washington, estaría integrada por altos mandos militares venezolanos involucrados en el tráfico internacional de drogas.
Su trabajo
Como ministro de Defensa y comandante estratégico de la FANB, Padrino López controla la institución donde operan los oficiales señalados, lo que, a ojos de los sancionadores, lo convierte en cómplice institucional, aunque no existen acusaciones formales de que él participe directamente en el narcotráfico.
Además, el alto militar ha sido mencionado de forma directa e indirecta en informes internacionales sobre derechos humanos, generalmente no como autor material, sino como responsable jerárquico de la FANB. En esos documentos se señalan represiones de manifestaciones pacíficas, detenciones arbitrarias, torturas y tratos crueles o degradantesatribuidos a fuerzas bajo su mando.
En el contexto actual, Padrino López encabeza la defensa del gobierno venezolano frente al despliegue militar estadounidense. En un video difundido la mañana de este sábado a través de redes sociales, el ministro aseguró que el país está “plenamente capacitado para defenderse”, en un mensaje dirigido tanto a la población como a la comunidad internacional.