El fundador de Refugiados sin Fronteras, Sergio Contreras, afirmó en entrevista con La FM Fin de Semana que en Venezuela se cometen delitos contra la soberanía y se mantienen más de 1.200 presos políticos, con prácticas de detención, tortura y control económico dentro de centros del SEBIN y el DGCIM.
Contreras señaló que desde hace años denuncian el delito de “traición a la patria por negocios de Estado donde Venezuela salía perjudicada”.
Indicó que algunos acuerdos militares con Rusia “solo sirvieron para recibir armamento inservible” y, según explicó, estos convenios permitieron crear una oligarquía militar que controla la importación de alimentos.
En cuanto a la situación carcelaria, Contreras sostuvo que la cifra de detenidos aumentó. “Ese número ha estallado. En las últimas 72 horas se han documentado 400 casos nuevos, por lo que la cifra de presos políticos ya excede las 1.200 personas”.
Añadió que Delcy Rodríguez afirmó que se liberaron más de 600, pero aseguró que “eso es falso; solo han sido 172 personas liberadas”. Como evidencia, indicó que familiares siguen a las puertas de los penales esperando información.
¿Cuántos presos políticos hay en Venezuela?
Contreras explicó que los detenidos incluyen defensores de derechos humanos como Tarazona. “Tarazona es parte de una lista de víctimas de desaparición forzada, detenciones arbitrarias y torturas”. Dijo que cerca de 18.000 personas han pasado por esas cárceles.
“Conocemos la mirada del torturador”, afirmó al describir prácticas que incluyen arrancar uñas, descargas eléctricas, golpes en los testículos y asfixia con bolsas e insecticidas.
El defensor aseguró que existen extranjeros detenidos. “Hay noticia de que quedan al menos cuatro colombianos presos”. También mencionó casos de ciudadanos españoles, portugueses, italianos y franceses.
Según Contreras, muchos liberados salen con medidas cautelares que les prohíben declarar. “Incluso fuera de Venezuela, como ocurre en España”, explicó, y pidió que el presidente Petro garantice que los colombianos puedan contar lo ocurrido sin que se afecten sus derechos.
Sobre las prácticas internas, Contreras dijo que son visibles en el SEBIN y el DGCIM. Indicó que mantienen a personas arrodilladas y esposadas en cajas de madera con gases lacrimógenos y pimienta. También habló de privación del sueño con grabaciones de gritos durante 24 horas.
Mencionó la “tortura química”, señalando que el diputado Juan Requesens fue drogado y grabado en condiciones degradantes.
Los centros de detención del SEBIN y el DGCIM
Contreras relató condiciones sanitarias dentro de las celdas. “En mi celda había 86 personas con solo dos letrinas que usábamos para todo, incluso para lavar platos”.
Aseguró que esto genera infecciones urinarias recurrentes que pueden terminar en cáncer de próstata. Según su testimonio, estas prácticas forman parte de un sistema sostenido dentro de los centros de inteligencia.
El entrevistado explicó por qué, según él, no se liberan de forma amplia los detenidos. Señaló que el chavismo está dividido en “tribus” y que cada una tiene sus propios presos.
Además, afirmó que los presos políticos son un “mecanismo de financiación y extorsión”. Indicó que las familias pagan para que un detenido tenga acceso a un baño, teléfono, medicinas o un médico.
Contreras sostuvo que existe una estructura económica alrededor de los centros. “Las estructuras de inteligencia se mantienen con el dinero que las familias deben pagar”. Añadió que cuando liberan a un grupo, luego capturan a otros. “Cuando liberan a 100, tardan poco en capturar a otros para mantener su cuota financiera”, concluyó.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM.