Sebastián Marroquín, hijo de Pablo Escobar
Sebastián Marroquín, hijo de Pablo Escobar
AFP
1 Jul 2018 01:39 PM

Hijo de Pablo Escobar dice ser víctima de bullying judicial 

Hoy en día es procesado por presunto lavado de dinero proveniente del narcotráfico.
Germán
Germán
Espejo
@gerespejo

El hijo del fallecido jefe narco colombiano Pablo Escobar Gaviria se dijo "indignado" por el proceso que enfrentan él y su madre por presunto lavado de dinero en Argentina, donde reside, y lo atribuyó a una persecución judicial debida a sus identidades.

"Ahora estoy indignado y consternado porque siento que se me están violando todos los derechos humanos y definitivamente no estamos ante un debido proceso", declaró en una entrevista publicada el domingo con el diario La Nación, Sebastián Marroquín, el hijo de Escobar Gaviria, que lleva su nuevo nombre desde 1997.

Marroquín, de 41 años, vive desde 1994 en Argentina, donde quedó procesado hace un mes por presunto lavado de dinero proveniente del narcotráfico por el juez federal Néstor Barral, de Morón (provincia de Buenos Aires).

"Esta situación la bautizo como un bullying judicial y mediático donde se pretende hacer uso de nuestras identidades, parentescos y nacionalidades como la única prueba", agregó.

También fueron procesados su madre María Isabel Santos Caballero, nombre que adoptó Victoria Henao Vallejos -quien fue esposa del líder del cartel de Medellín-, y el exjugador colombiano Mauricio 'Chicho' Serna.

Según Marroquín, "el procesamiento estaba escrito antes de ser citado a indagatoria" y denunció a la justicia de haberles "negado toda medida de prueba".

"Ni una sola medida de prueba que solicitamos nos fue concedida. Esta acusación se cae con leer mis extractos bancarios. Es increíble que el juez y los fiscales no puedan mirar dos extractos bancarios", agregó.

Madre e hijo están bajo la lupa de la justicia argentina desde septiembre de 2016 a raíz de una información del representante de la DEA en Buenos Aires, según la cual una organización dedicada al narcotráfico investigada en Colombia tenía supuestos vínculos con "personas físicas y jurídicas radicadas en Argentina".

Según aquella denuncia, el grupo era liderado por el colombiano José Piedrahita Ceballos y tenía contacto directo en Argentina con Mateo Corvo Dolcet, un empresario inmobiliario, impulsor de un emprendimiento en el exclusivo distrito de Pilar, 45 km al norte de Buenos Aires, acusado de lavado de dinero del narcotráfico.

De acuerdo a la causa, Piedrahita Ceballos invirtió 300.000 dólares en ese emprendimiento de Corvo Dolcet. Ambos habían sido presentados por Santos Caballero, que cobró una comisión por la intermediación.

Santos Marroquín afirmó que desconocían por completo que Piedrahita Ceballos tuviera vinculación con el narcotráfico.

Hacia finales de la década de los 90, Santos Caballero estuvo presa en Argentina por otra acusación de lavado.  

Escobar Gaviria llegó a ser uno de los hombres más ricos del mundo, según Forbes, tras fundar un imperio del crimen y el narcoterrorismo. Murió durante una fuga en 1993.