La Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira (Asbama) advirtió sobre el impacto que está teniendo la revaluación del peso colombiano en la competitividad del sector exportador, en medio de un contexto de aumento de costos y presión internacional sobre los precios.
Impacto de la tasa de cambio en la rentabilidad
Desde Santa Marta, el gremio señaló que la caída del dólar está afectando directamente los ingresos de los productores, dado que el banano se comercializa en moneda extranjera, mientras los costos se asumen en pesos.
“El banano colombiano se vende en dólares, pero se produce en pesos. Cada peso que cae el dólar es un golpe directo a la rentabilidad del productor”, afirmó José Francisco Zúñiga Cotes, presidente ejecutivo de Asbama.
Aumento de costos y presión sobre el sector
Asbama indicó que la situación cambiaria coincide con un escenario de incremento en los costos de producción.
Entre los factores señalados están los mayores costos laborales y operativos, el aumento en gastos logísticos y energéticos, así como el alza en el impuesto predial rural que comenzó a reflejarse con mayor impacto en 2026.
A esto se suma la presión internacional sobre los precios del banano, que limita la capacidad de los productores colombianos para trasladar esos costos al mercado.
“La revaluación está erosionando aceleradamente los márgenes del sector y comprometiendo la viabilidad de muchas fincas, especialmente de pequeños y medianos productores”, agregó el dirigente gremial.
Riesgos para el empleo y la economía regional
El gremio recordó que el sector bananero en la Costa Norte genera más de 19.500 empleos formales y es uno de los principales motores económicos en Magdalena y La Guajira. Además, el banano es el tercer renglón agrícola de exportación del país.
En ese sentido, advirtió que la pérdida de competitividad podría tener efectos sobre el empleo, la inversión y la sostenibilidad del sector.
Llamado al Gobierno Nacional
Asbama hizo un llamado al Gobierno para adoptar medidas que protejan la competitividad del aparato exportador, en un contexto en el que los productores enfrentan mayores costos internos y una tasa de cambio desfavorable.
“No se puede seguir cargando al sector exportador con mayores costos internos mientras simultáneamente pierde competitividad por la vía cambiaria. Si no se toman medidas, el país estará poniendo en riesgo miles de empleos formales y uno de sus principales sectores agroexportadores”, concluyó Zúñiga Cotes.