La primera vuelta presidencial dejó tres conclusiones centrales, según el análisis realizado en el programa 'Aquí y ahora' de La FM por representantes de distintas campañas y sectores políticos. Durante el debate se destacó la consolidación de dos bloques electorales, las dudas sobre la vigencia del centro político y el inicio de una nueva disputa por los apoyos que definirán la segunda vuelta presidencial entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda.
¿Desapareció el centro político en las elecciones presidenciales?
La primera conclusión expuesta en el programa fue el fortalecimiento de la polarización política. Carolina Arbeláez sostuvo que los resultados muestran un país dividido entre dos proyectos políticos. Según afirmó, “la población o la ciudadanía parece estar agrupada en dos extremos”, una situación que, en su lectura, ya se había reflejado en elecciones anteriores.
Para la representante, la campaña de Paloma Valencia no logró abrir un espacio competitivo en medio de esa dinámica. Arbeláez señaló que “no hay lugar para tener tibiezas” y consideró que una parte importante del electorado terminó respaldando la candidatura de De la Espriella. También afirmó que el candidato “logró conquistar ese voto de la gente que está realmente cansada” de la situación actual del país.
Desde una visión distinta, Donka Atanassova argumentó que el resultado no implica la desaparición de sectores moderados. Aseguró que una parte de los votantes de Paloma Valencia provino de ciudadanos que buscaban espacios de diálogo y cambios graduales. En su análisis, el respaldo obtenido por la candidata estuvo relacionado con personas que “pensó que allí había un diálogo posible”.
El debate dejó abierta la pregunta sobre el papel que tendrá el centro político en la segunda vuelta y si esos votantes se inclinarán por alguno de los dos candidatos finalistas o mantendrán posiciones independientes.
¿Cómo quedan las fuerzas políticas para la segunda vuelta presidencial?
La segunda conclusión fue la consolidación de dos candidaturas con opción de llegar a la Presidencia. Los panelistas coincidieron en que la competencia entra en una nueva etapa. Atanassova afirmó que “cada vuelta es una cancha diferente” y señaló que las sumas matemáticas de la primera vuelta no necesariamente se reflejan en la segunda vuelta.
Una tercera conclusión estuvo relacionada con los liderazgos políticos tradicionales. Ernesto Macías rechazó que el uribismo haya desaparecido y sostuvo que Abelardo de la Espriella fue quien mejor interpretó a ese electorado. Según dijo, “Abelardo de la Espriella fue el que mejor logró interpretar ese discurso del uribismo” y añadió que el candidato “supo leer el país que había”.
Por su parte, Atanassova consideró que el voto uribista se trasladó de manera mayoritaria hacia la candidatura de De la Espriella, mientras que otros sectores quedaron abiertos a nuevas conversaciones políticas. En medio de las diferencias, los participantes coincidieron en que la segunda vuelta presidencial será determinante para medir la capacidad de ambos aspirantes de ampliar sus respaldos.