Mientras en el país sigue abierto el debate sobre una eventual reforma pensional, las reglas actuales continúan vigentes y traen una noticia alentadora para un grupo de jubilados en Colombia. Se trata de un ingreso adicional que algunos pensionados recibirán en 2026 y que no corresponde a un subsidio ni a un auxilio extraordinario, sino a un derecho que nace del ahorro que realizaron durante su vida laboral en los fondos privados de pensiones.
Este beneficio aplica únicamente para quienes están afiliados al Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad (RAIS), administrado por las AFP. En este esquema, la pensión no solo depende del cumplimiento de requisitos de edad y semanas cotizadas, sino también del comportamiento del dinero ahorrado y de los rendimientos que este genere con el paso del tiempo.
¿Qué pago extra recibirán los pensionados en 2026?
El pago adicional que recibirán algunos pensionados en 2026 corresponde a los rendimientos financieros que produjeron sus aportes mientras estuvieron cotizando en un fondo privado. Es decir, además de la mesada pensional mensual, estos jubilados podrán contar con un saldo extra que refleja las ganancias obtenidas por la inversión de su ahorro.

En la práctica, este dinero no es automático para todos los pensionados, sino que depende del capital acumulado en la cuenta individual. Durante los años de cotización, las AFP invierten esos recursos en distintos instrumentos financieros permitidos por la ley. Cuando la persona se pensiona y cumple con los requisitos, no solo se le reconoce lo aportado, sino también los intereses generados.
Este ingreso adicional puede ser considerable. De acuerdo con las explicaciones de los fondos privados, los rendimientos acumulados a largo plazo pueden representar entre el 70 % y el 85 % del valor de la cuenta individual, dependiendo del tiempo de ahorro y del desempeño de las inversiones.
Quiénes pueden acceder a este beneficio económico
Para acceder tanto a la pensión como al pago extra por rendimientos, los afiliados a fondos privados deben cumplir con condiciones claras. En primer lugar, la edad mínima es de 57 años para las mujeres y 62 años para los hombres. A esto se suma la obligación de haber cotizado al menos 1.150 semanas en el Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad, con aportes equivalentes, como mínimo, a un salario mínimo legal vigente.
Quienes cumplen estos requisitos y se pensionan en una AFP como Porvenir, Protección, Colfondos o Skandia pueden acceder a ese saldo adicional que no hace parte directa de la mesada, pero que sí refleja el crecimiento del ahorro a lo largo del tiempo.
Muchos trabajadores desconocen este detalle y creen que al pensionarse solo recibirán el valor básico de su mesada. Sin embargo, en el caso del ahorro individual, el dinero no permanece estático: se mueve, se invierte y genera rendimientos que, al final, pertenecen al afiliado.

Cómo se protegen los rendimientos del ahorro pensional
Las inversiones que realizan los fondos privados están reguladas por la ley y vigiladas por la Superintendencia Financiera de Colombia. Los recursos se destinan, entre otros, a acciones de empresas colombianas listadas en bolsa, bonos emitidos por la Nación y fondos que participan en proyectos de infraestructura, tanto nacionales como internacionales.
Además, el sistema cuenta con un mecanismo de protección para los afiliados en momentos de crisis económica. Según el Decreto 2555 de 2010, la Superintendencia Financiera debe calcular y divulgar una rentabilidad mínima obligatoria que todas las AFP están obligadas a cumplir. Esta rentabilidad se evalúa en periodos de tres, cuatro o cinco años, dependiendo del tipo de fondo.
Si una administradora no alcanza ese rendimiento mínimo, debe responder con recursos de su propio patrimonio para garantizar que el afiliado reciba los intereses correspondientes. De esta manera, se protege el ahorro pensional y se evita que los jubilados asuman pérdidas por decisiones de inversión.
Sobre este punto, el presidente de Colpensiones, Jaime Dussán Calderón, ha señalado que muchas personas no son conscientes de las ganancias que generan los fondos privados. Según explicó, al revisar la historia laboral se puede ver claramente que el ahorro privado produce intereses y que esos recursos deben llegar completos a los beneficiarios.