El dólar en Colombia alcanzó un precio que no se veía desde diciembre de 2025. En la jornada del 3 de marzo cerró en $3.800,00, $51 por encima del cierre de ayer y $31,27 por encima de la Tasa Representativa del Mercado (TRM), fijada en $3.768,73.
La jornada abrió con un precio de $3.777, llegó a un máximo de $3.826,88 hacia las 10 de la mañana y a un mínimo de $3.770 hacia las 8 de la mañana, dejando un precio promedio de $3.796,97.
El conflicto en Medio Oriente y la reacción global
El repunte del dólar se dio en medio del aumento de la tensión geopolítica tras la intervención militar en Medio Oriente durante el fin de semana, lo que elevó la volatilidad en los mercados desde la apertura del lunes.

De acuerdo con un análisis de la Universidad de San Buenaventura entregado a La FM, la escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán llevó al Brent a subir hasta 13 % y tocar un pico de US$82,37 por barril, antes de moderar parte del avance. En este contexto, la moneda estadounidense se fortaleció como activo refugio, mientras las bolsas internacionales registraron retrocesos.
El informe advierte que, en episodios de tensión geopolítica, petróleo y dólar pueden subir al mismo tiempo, una combinación que suele presionar las economías emergentes. En Colombia, esa dinámica ya se refleja en una mayor presión sobre la tasa de cambio y en expectativas de mayores costos para importaciones y transporte.
Volatilidad externa y presión sobre el peso colombiano
Por su parte, la fintech Global66 señala que el aumento del nerviosismo global se tradujo en un repunte significativo de la volatilidad, con el índice VIX avanzando con fuerza en la apertura y el dólar apreciándose a nivel global.
En este entorno, las monedas emergentes, incluido el peso colombiano, abrieron con pérdidas, alineadas con un escenario de mayor aversión al riesgo. La tendencia técnica del USD/COP se mantiene alcista en el corto plazo, con soportes en $3.700 y resistencias en $3.900, según el mismo reporte.
Además del frente geopolítico, el mercado seguirá atento a los datos macroeconómicos de Estados Unidos, especialmente los relacionados con empleo, que podrían incidir en las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal y, por esa vía, en la trayectoria del dólar.

Para Colombia, el impacto no se limita al mercado cambiario. El encarecimiento del dólar puede trasladarse a mayores costos en bienes importados, tecnología, repuestos y materias primas, así como a presiones en transporte y logística si el petróleo se mantiene elevado.
La evolución del conflicto y de los indicadores económicos internacionales marcará el comportamiento de la divisa en los próximos días.