El gobierno del presidente Gustavo Petro radicó este 20 de julio ante la Cámara de Representantes, un nuevo proyecto de reforma tributaria por 21,9 billones, el cuarto que presenta desde 2022 y el cuarto que busca en menos de dos años tras el fracaso de las llamadas leyes de financiamiento.
De las cinco iniciativas tributarias del Gobierno, solo una ha sido aprobada: la Ley 2277 de 2022, centrada en mayores impuesto.
El proyecto fue firmado por el ministro de Hacienda, Germán Ávila Plazas y radicado con el respaldo de congresistas del Pacto Histórico y del Partido Alianza Verde, entre ellos los representantes David Alejandro Toro Ramírez, María Fernanda Carrascal Rojas y los senadores Iván Cepeda Castro y Aida Avella Esquivel.
¿Cuánto espera recaudar el Gobierno?
De acuerdo con las cifras del Ministerio de Hacienda, la reforma generaría $21,9 billones adicionales en 2027, equivalentes al 1,0% del Producto Interno Bruto. A partir de 2028, el recaudo permanente proyectado asciende en promedio a 1,5% del PIB, con $37 billones estimados para 2030.
Los cuatro ejes del proyecto
El articulado se divide en cuatro títulos. El primero busca reducir el gasto tributario mediante ajustes al IVA, un nuevo gravamen a los combustibles fósiles y a los vehículos híbridos, la extensión del IVA del 19% a los juegos de suerte y azar operados por internet, y la eliminación de tarifas preferenciales de renta para hoteles, parques temáticos, parques de ecoturismo, muelles náuticos y proyectos de megainversión.
El segundo aspecto busca mayor progresividad en renta y patrimonio. La tarifa marginal máxima del impuesto de renta para personas naturales subiría de 39% a 41% para quienes declaran ingresos líquidos superiores a 31.000 UVT.
Las ganancias ocasionales provenientes de loterías, rifas y apuestas pasarían de una tarifa de 20% a 30%. En el impuesto al patrimonio, el umbral de entrada bajaría de 72.000 UVT a 40.000 UVT, lo que ampliaría el número de contribuyentes de 32.397 a 105.332, con una nueva tarifa marginal de 5% para patrimonios superiores a 2.000.000 de UVT.
El tercer título grava externalidades negativas: combustibles, emisiones de carbono, licores —con una tarifa de IVA del 19%—, tabaco y cigarrillos electrónicos.
El cuarto título reduce la exoneración de aportes parafiscales a favor del SENA, el ICBF y la seguridad social en salud, bajando el umbral de exención de 10 a 3 salarios mínimos mensuales legales vigentes, lo que obligaría a más empleadores a pagar esos aportes sobre los salarios de sus trabajadores.
El respaldo técnico del proyecto
El Ministerio de Hacienda citó un informe de la OCDE de 2022 según el cual “el sistema de beneficios tributarios en Colombia es regresivo” al favorecer de manera desproporcionada a los contribuyentes de mayores ingresos.
El documento también reconoce posibles efectos inflacionarios derivados del ajuste al IVA, aunque afirma que el impacto sería menor para los hogares de menores ingresos.
El trámite del proyecto arranca en la Cámara de Representantes en un año electoral, el mismo escenario en el que las dos leyes de financiamiento anteriores no lograron los votos necesarios en el Congreso.
Por qué el Gobierno insiste en una nueva reforma
Según la exposición de motivos del Ministerio de Hacienda, Colombia atraviesa un desequilibrio fiscal estructural derivado del crecimiento del gasto inflexible por encima de los ingresos.
Más del 90% del Presupuesto General de la Nación corresponde a erogaciones que la ley no permite recortar, lo que llevó al Comité Consultivo de la Regla Fiscal (CONFIS) a activar la cláusula de escape prevista en la Ley 1473 de 2011.
Esa activación fijó metas de déficit fiscal de -7,1% del PIB para 2025, -5,3% para 2026 y -4,9% para 2027, con el retorno al equilibrio de las finanzas públicas proyectado apenas para 2028.
El Ministerio de Hacienda calificó la radicación del proyecto como una “decisión estratégica e inaplazable para el Estado colombiano”. El documento sostiene además que archivar la iniciativa “no solo retrasaría el avance hacia una consolidación fiscal sostenible, sino que también podría generar riesgos significativos para la estabilidad económica” del país.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Cuánto espera recaudar el Gobierno con nueva reforma tributaria?
La reforma tributaria 2026 busca recaudar 21,9 billones de pesos en 2027, equivalentes al 1 % del PIB, según el Ministerio de Hacienda. La proyección oficial estima que el recaudo permanente aumentará hasta alcanzar cerca de 37 billones de pesos en 2030.
¿Qué impuestos propone el nuevo proyecto?
La reforma tributaria 2026 plantea ajustes al IVA, nuevos gravámenes a combustibles fósiles y vehículos híbridos, IVA del 19 % para los juegos de suerte y azar por internet y los licores, además de cambios en los impuestos de renta, patrimonio, tabaco y cigarrillos electrónicos.
¿Cómo cambiarían los impuestos a personas naturales y al patrimonio?
La reforma tributaria 2026 propone elevar la tarifa máxima del impuesto de renta para personas naturales del 39 % al 41 % para los mayores ingresos y reducir el umbral del impuesto al patrimonio, ampliando el número de contribuyentes obligados a pagarlo.
¿Por qué el Gobierno presentó un nuevo proyecto?
El Gobierno sostiene que la reforma tributaria 2026 es necesaria para enfrentar el desequilibrio fiscal, aumentar los ingresos del Estado y contribuir a la sostenibilidad de las finanzas públicas, en un contexto de crecimiento del gasto y metas de déficit fijadas por la regla fiscal.