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11 Mar 2017 08:52 AM

En medio de la incertidumbre, primeras familias llegan a vivir al nuevo Gramalote

Aunque para este sábado está programado el traslado de las primeras 54 familias al nuevo casco urbano de Gramalote, hay preocupación entre los demás pobladores que decidieron no trasladarse ya que aseguran que no hay garantías para vivir allí por falta de centro médico, colegios, fuentes de empleo e ingresos.
La
Fm

En RCN Radio realizaron un recorrido por el barrio La Lomita, que sobrevivió a la destrucción de Gramalote. En este lugar viven unas 30 familias que han precisado que no van a abandonar esta población, ya que en el nuevo pueblo no hay condiciones laborales para subsistir.

Carlos Mora, vocero de los pobladores de Gramalote que decidieron no trasladarse, dijo a RCN Radio que otra de las grandes preocupaciones es que el Gobierno Nacional, una vez entren las familias al nuevo casco urbano, empiece a retrasar las obras, al punto que se dejen inconclusas.

Yo no sé qué van a hacer estas personas allá, muy bonito todo el sábado que entreguen las viviendas pero ¿qué harán al otro día que se vaya el alcalde, las cámaras y la delegación del gobierno; de qué van a comer?”, cuestionó el vocero.

Agregó que “nosotros queremos llegar a nuestras casas, estamos pasando por muchas necesidades, pero no podemos arriesgarnos a que nos vayamos y el gobierno al vernos allá deje las obras y ahí si nos quedamos sin nada”.

Entre tanto Tarcisio Celis, alcalde de Gramalote, manifestó que ante los constantes interrogantes que tiene gran parte de la población, sobre las fuentes de ingreso que tendrán las primeras 54 familias que llegarán al nuevo casco urbano, ya se tiene programado con estas familias adelantar una serie de procesos.

“Se definió junto al Fondo de Adaptación que parte de estas personas trabajarán en las obras de construcción, otros venderán alimentos a los trabajadores, mientras se adelantan proyectos agrícolas para soportar la economía de la región”, expresó el alcalde.

Celis añadió que “lo importante de todo es que las familias ya tendrán sus viviendas, que llegarán a un nuevo municipio, algo que era imposible creer hace unos años”.

Finalmente, el alcalde mostró su preocupación, pues solo un cinco por ciento de la población total realizará el traslado al nuevo caso urbano, donde se esperaba que las cerca de 1.200 familias que perdieron sus hogares el pasado 17 de diciembre del año 2010 llegaran juntas al lugar.