Familiares de muertos en combate y falsos positivos claman por los restos de sus seres queridos
Foto: Jairo Tarazona (RCN Radio)
26 Dic 2019 08:03 PM

Cementerios de los Llanos Orientales tendían el mayor número de N.N.

Familiares de más de 2.000 muertos en combates o falsos positivos claman por sus restos y por la verdad.
Jairo Tarazona
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@jairoreport

Aunque la noticia del hallazgo de varios cuerpos sin identificar  en el cementerio de Dabeiba, Antioquia, que pertenecerían a personas asesinadas en ejecuciones extrajudiciales conmocionó al país, en cinco campos santos del Meta y Guaviare reposan cerca de mil cadáveres  de presuntos guerrilleros, paramilitares y civiles, de más de 2.300 cuerpos sin identificar que fueron enterrados en las dos últimas décadas durante el conflicto armado en esa región del país y de los cuales solo han sido identificados un poco más de mil.

El Sistema de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición (SIVJRNR) compuesto por la JEP, la Comisión de la Verdad y la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas, tienen en sus manos y están en la investigación y análisis para tomar decisiones sobre el informe “Desenterrar la Verdad en los Llanos Orientales Desapariciones Forzadas, ejecuciones extrajudiciales y otras graves violaciones a los DD.HH.” que les fue entregado en agosto pasado por organizaciones defensoras de derechos humanos como el Colectivo Orlando Fals Borda, el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo y la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz.

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Este informe recoge las historias de cientos de víctimas de violaciones de Derechos Humanos, ocurridas en los departamentos de Meta y Guaviare, entre los años 2001 a 2011, elaborado con la participación activa de las víctimas que consideran que la mayoría de sus casos han permanecido durante décadas en la impunidad.

Edison Cuellar Oliveros, vocero del Colectivo José Alvear y uno de los abogado de las víctimas, dijo a LA FM que la investigación  que se viene haciendo con la Fiscalía y Medicina Legal, en cuanto a las labores de identificación, exhumación y entrega digna de los restos mortales, “arroja cifras demostrables en los cinco cementerios de los llanos orientales de 2300 cuerpos inhumados sin identificar de los cuáles, 1674 fueron reportados por unidades militares que operan en la región como presuntas bajas en combate”.

Cuellar señaló que los cuerpos corresponden “a todo el horror de la guerra que ha ocurrido en los Llanos Orientales en gran medida, pero también  hay cuerpos inhumados que no corresponden a causas de la violencia y pueden ser de personas que murieron por causa natural pero que no pudieron ser identificados”.

Subrayó que de los 1.674 muertos, reportados como presuntas bajas en combate,  26 son presuntas ejecuciones extrajudiciales.

Las bajas en combate  fueron reportadas por la Fuerza de Tarea Conjunta  Omega, la Fudra, la Cuarta División y Séptima Brigada que opera en esta zona, indicó Cuellar Oliveros.

No quiere decir y hay que tenerlo claro, que los 1674 casos son casos de ejecuciones extrajudiciales, quiere decir, que fueron inhumadas y  presentadas como dadas de bajas en combate.

Lo que se requiere ahora y lo que se le pide a la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas,  a la Comisión de la Verdad  y la JEP, es que se establezcan las condiciones en que estas personas fueron enterradas y sí efectivamente murieron en combate o  son casos de violaciones de derechos humanos”, puntualizó el vocero del Colectivo José Alvear.

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Mónica González, contó a LA FM que hace 16 años tiene un hijo desaparecido en Vista Hermosa, Meta . “Se lo llevó  el grupo paramilitar del Bloque Centauros, no sabemos por qué y desde entonces no he sabido nada”, señaló.

Añadió que lo último que conoció de su hijo fue hace unos tres años. “Supimos que fue torturado y asesinado. Primero que todo lo que queremos es que encontremos su cuerpo, la esperanza de encontrarlo vivo ya no la hay, entonces al menos recuperar sus restos y saber por qué lo hicieron”.

A Zenaida Rubio, residente en Mesetas, Meta, también le desaparecieron a su hijo Wilson Antonio Castro, el tenía 17 o 18 años, “no me acuerdo mucho la edad porque la verdad, a uno se le olvida, ya lo he llorado tanto y he sufrido tanto que se me olvida”, dice con resignación.

Recuerda que el muchacho se fue a trabajar y no volvió. “Era jornalero, fumigaba, echaba azadón, cuando eso había coca, también raspaba y en eso se la llevaba. Lo que dicen es que lo mataron por guerrillero, pero mi hijo no era guerrillero, a él lo mató el Ejército eso fue lo que supe de última hora”, agrega doña Zenaida.

Cree que por las circunstancias su hijo está enterrado en el cementerio de La Macarena. “Los que llevaban los muertos, los cadáveres  allá, era el Ejército. “De más que sí porque en el listado de los afiches ahí aparece mi hijo”. Sin embargo, cuenta que no ha podido ir a ese lugar porque no tiene recursos para movilizarse.

Magnolia Pérez, es la mamá de Maryi Vanessa Peláez, a quien la guerrilla de las Farc reclutó cuando tenía 11 años de edad el 14 de Abril de 2001. “Yo la mandé a comprar lo del almuerzo, ella fue y compró y salió con las cosas de la tienda pero a la casa nunca llegó. Se la llevaron para la Carpa, Guaviare”,  contó la madre a RCN Radio.

Agregó qu  la buscó y en las averiguaciones que hizo encontró por Google en “guerrilleras menores de edad en San José del Guaviare”, fotos de ella cuando unos 13 o 14 años.

“Después de tantos años esperándola y buscándola no la he podido encontrar y la verdad  no creo que ella esté viva porque en estas entregas, en esta supuesta paz , ya era hora que hubiera aparecido, me gustaría saber en caso dado que no esté viva donde quedaron sus restos y cómo recuperarlos para llevarlos al lugar donde nosotros vivimos”, indicó doña Magnolia.

El 27 de marzo de 2007 desapareció en el barrio Montecarlo de Villavicencio, Danilo Esneider Calderón. Su mamá Ana Elvia Moreno cuenta que él trabajaba y salió de su casa a encontrarse con un amiga. “Me dijeron que la muchacha era una reclutadora  de los paramilitares de Cuchillo y que se lo llevaron al Vichada  y que lo comandaba un tal Memín,  no sé si mi hijo todavía vive o no”, dice la mujer que no ha vuelto a saber de su hijo.

Otro hombre que recibió los restos de su hermana desaparecida en el 2002  en Calamar Guaviare, y que no se identifica por seguridad, dice que ella estaba trabajando cuando  desapareció a mediados del 2002.

“Ella venía en un carro, la bajaron y la asesinaron, la encontraron en el cementerio de San José del Guaviare. Lo que sabemos es que posiblemente ha podido ser un falso positivo, a ella la hicieron pasar como muerta en combate como presunta guerrillera”, acota el denunciante.

“Ella tenía un negocio allá, era madre de cuatro hijos, los tenía en San José del Guaviare y venía a ver a sus hijos, estaba vendiendo el negocio para venirse y en ese trámite fue cuando desapareció”.  

Agrega que pusieron en conocimiento de las autoridades la desaparición de su hermana en el 2008 y después de 15 años les entregaron los restos supuestamente de ella.

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El magistrado de la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, Alejandro Ramelli, explicó en RCN Radio que en estos casos como el  informe recibido “Desenterrar la Verdad en los Llanos Orientales, Desapariciones Forzadas, Ejecuciones Extrajudiciales y otras graves violaciones a los DD.HH.”, el procedimiento es “analizar la información,  mirar que ha venido haciendo la justicia ordinaria, en el tema de cementerios ya la Fiscalía ya ha realizado algunas actividades mirar que falta por hacer, cómo podemos complementar y obviamente tomar unas medidas cautelares  como la protección de esos lugares”.

-¿Se habla de más de 2000 personas desaparecidas que están en esos cementerios, pero se dice que la mayoría de ellos fueron enterrados por el propio Ejército?

-Eso hay que verificarlo con toda la información, hay que mirar que viene haciendo la Fiscalía, porque la JEP parte de esa información y de  los trabajos  que ha venido haciendo la Fiscalía, recibimos la información, analizamos los expedientes y  a partir de allí se toman las decisiones.

-¿Es una cifra enorme de los desaparecidos en Colombia, estos son apenas 2 mil pero se habla de más de 80 mil desaparecidos en todo el país?

-Si claro, el fenómeno es nacional con particularidades regionales como tal, pero lo importante es que la JEP, dentro de sus competencias, tiene la de la preservación de los lugares  donde se presume que hay personas exhumadas por el conflicto armado y que no han sido identificadas.

-¿Aquí es importante entonces esclarecer la verdad, saber lo que digan los militares sobre quienes están allí en esas tumbas y cómo murieron, cómo desaparecieron o fueron asesinados?

La JEP recibe información de todo el mundo, no sólo de agentes de Estado, también de particulares, desmovilizados, de cualquier fuente de personas que puedan tener información, no se limita sólo a los militares sino a cualquier fuente y toca procesar toda esa información.

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Según el informe entregado al Sistema de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición (SIVJRNR) sobre los cinco cementerios de los Llanos Orientales con más de 2000 fosas de NN, con datos de la Fiscalía del 2018, en el cementerio de San José del Guaviare había 571 cuerpos no identificados inhumados, 186 cuerpos identificados, 102 cuerpos exhumados, 385 sin identificar, 41 entregados y 410 reportados como muertos en combate.

En el cementerio de Granada había 528 cuerpos no identificados inhumados, 277 cuerpos identificados, 220 cuerpos exhumados, 251 sin identificar, 77 entregados y 450 reportados como muertos en combate.

En La Macarena estaban 464 cuerpos no identificados inhumados,160 cuerpos identificados, 118 cuerpos exhumados, 304 sin identificar, 37 entregados y 424 reportados como muertos en combate.

En el cementerio de Villavicencio la Fiscalía reportó  611 cuerpos no identificados inhumados, 246 cuerpos identificados, 130 cuerpos exhumados, 371 sin identificar, 21 entregados y 350 reportados como muertos en combate.

En Vista Hermosa, 130 cuerpos no identificados inhumados, 30 cuerpos identificados, 87 cuerpos exhumados, 86 sin identificar, 10 entregados y 40 reportados como muertos en combate.

En total, en los cinco cementerios del Meta y Guaviare, estaban 2.304 cuerpos no identificados inhumados, de los cuales 899 fueron identificados, 1.371 se exhumaron, 1.397 estaban sin  identificar, 186 se entregaron a sus familiares  1,674 fueron  reportados por el Ejército Nacional como muertos en combate.

La Fiscalía General de la Nación indica que de los 130 casos reportados, se hallaron sólo 90 cuerpos en el cementerio de Vista Hermosa.   

Según datos en su página web, a 31 de marzo de 2019, aumentó la cifra de cuerpos exhumados a 1.603. En cuanto a restos entregados su número ha crecido desde  el 9 de febrero de 2018 hasta mediados de 2019, “pero no se conoce la cifra exacta de nuevas entregas”.

Fuente
Sistema Integrado de Información