Piden que reconsideren la medida para beneficio de la economía
Inaldo Pérez – Sistema Integrado Digital
28 Mayo 2020 09:41 PM

Fotos: Portones a medio abrir, trampa de unos comerciantes en cuarentena en Bogotá

Algunos decidieron atender al publico, a pesar de las medidas restrictivas para combatir la propagación del coronavirus.
Pepe
Morón
@PepeMoronReales

A pesar de las restricciones emitidas por el Gobierno Nacional -frente a la situación de salud que se vive por la COVID-19- varios comercios y negocios que no están dentro de las excepciones emitidas a través de decreto de la Presidencia trabajan de manera clandestina

Tal es el caso de algunas barberías y tiendas de ropa que hacen caso omiso y pese a las disposiciones legales, atienden con portones o persianas a medio abrir. 

En algunos de estos comercios, empleados y administradores aseguran que las necesidades económicas que atraviesan les hicieron tomar la decisión de reabrir con esta trampa. 

"Mi familia y yo llegamos de Venezuela desde diciembre de este año. Tengo que mantener a mi esposa y a mis dos hijos, y la única forma que tengo de adquirir estos recursos es por medio de mi oficio como barbero", explicó Juan Camaño, empleado de una barbería ubicada en la Avenida Caracas. 

Según explicó el barbero, en el negocio en que trabaja desde su llegada a Colombia, antes de la pandemia, trabajaban seis personas y hoy -por evitar o por lo menos disminuir los riesgos de contagio- se turnan y solo atienden dos empleados por día. 

"Es eso o meterme a robar. Acá no estoy ganando ni la mitad de lo que me ganaba antes en un día normal, pero es una forma de asegurarle alimento a mis hijos", detalló. 

Susana, quien no quiso dar su apellido, es trabajadora de una tienda de ropa infantil y juguetería en el sector del Quirigua. Ella asegura que al iniciar la pandemia, con sus tres compañeras de trabajo fueron retiradas y perdieron su empleo, pero señaló que hace dos semanas, sus jefes la llamaron solo a ella para que los ayude por medio tiempo.

"Nosotros acá tenemos el número pegado en una cartelera para atención domiciliaria, sin embargo siempre hay alguien atento a cualquier llamado y si el cliente está afuera, le medio abrimos la cortina metálica y lo hacemos entrar", explicó la vendedora.

En relación a las medidas que están implementadas para disminuir los riesgos, la encargada de la tienda, aseguró que sumado al uso de tapabocas, no permiten tocar la mercancía y explicó que el cobro de las ventas lo hace con un par de guantes destinados solo para ese fin. 

"No se pueden probar las prendas de vestir, no pueden tocar los juguetes y todo se les entrega en bolsas que pueden manipular únicamente, después de cancelar la mercancía", detalló.   

En el Centro de Bogotá, se vive una de las situaciones más complicadas en este sentido. Los vendedores ambulantes han regresado a las calles y las tiendas de muebles, ropa e incluso celulares, están utilizando la misma modalidad de atención. Razón por la cual, los andenes de esa zona de la ciudad se ven constantemente llenos y en éstos no se respetan medidas como la distancia prudencial

Fuente
Sistema Integrado de Información