En el programa Habla con Ella de La FM, ciudadanos venezolanos relataron sus experiencias personales relacionadas con detenciones, reclusión y salida forzada de su país. Alia Cahuán y Héctor Alejandro Serpo González, ciudadanos con vocaciones normales, expusieron hechos vividos durante su participación en la administración pública y el activismo político, así como las consecuencias que, según afirmaron, enfrentaron tras oponerse al gobierno venezolano y posteriormente abandonar el país.
Experiencia en la alcaldía de Iribarren
Alya Cahuán relató su experiencia como funcionaria de la Alcaldía del Municipio de Uribarri en Barquisimeto, en el estado de Lara, donde trabajó como asistente administrativa en una gestión opositora iniciada en 2013. Explicó que, como parte de la dinámica diaria, salían a marchar alrededor de la oficina para presionar al gobierno y manifestar desacuerdo con sus políticas.
"En 2017, fui testigo de personas que tenían que comer de la basura en restaurantes de la ciudad debido a la crisis", expresó.
La entrevistada señaló que el 28 de julio de 2017 un comando conformado por policías, militares y funcionarios del SEBIN irrumpió en la sede de la alcaldía durante horario laboral. Según su testimonio, los agentes rompieron puertas y ventanas para sacar esposado al alcalde Alfredo Ramos, y debido a su cercanía laboral con él, también fue detenida en ese momento.
Condiciones de reclusión y acusaciones en Barquisimeto
Cahuán afirmó que fue trasladada a la sede del SEBIN en Barquisimeto, donde permaneció recluida durante dos meses. Relató que dormía en el piso junto a otras personas, que le cortaron el cabello y que recibió golpes que la dejaron inconsciente. Añadió que la comida era arrojada al suelo y que los funcionarios no permitían que su familia le entregara ropa ni alimentos.
Durante su reclusión, Cahuán aseguró que fue acusada de complicidad, traición a la patria y desacatamiento al orden público. Explicó que su hermano, abogado, logró demostrar que no tenía antecedentes penales y que sus hijos, de 9 y 10 años, permanecían solos en su vivienda. Señaló que obtuvo la libertad bajo la advertencia de no regresar.
Tras recuperar la libertad, indicó que dejó a sus hijos al cuidado de su abuela y que, pocos días después, viajó hacia Colombia, ingresando legalmente a Bogotá con su pasaporte. Tiempo después, según relató, su vivienda fue ocupada en su ausencia.
“Un año después, vecinos me informaron que la casa había sido invadida. Intenté mediar con los consejos comunales, pero me dijeron que, al estar fuera del país, ya no necesitaba la vivienda”, afirmó.
Al ser consultada sobre su postura frente a la captura de Nicolás Maduro por parte del gobierno de Estados Unidos, expresó que se enteró a través de una llamada telefónica y que encendió el televisor para observar las imágenes del bombardeo.
Frente a las críticas que han surgido por estas acciones, manifestó su inconformidad y sostuvo: “Solo los que lo vivimos en carne propia sabemos lo que es sufrir bajo ese gobierno. Lo más difícil no fue solo el hambre o los golpes, sino tener que separarme de mis hijos y ver que mi sueldo no alcanzaba para nada, a pesar de tener un trabajo profesional”.
Testimonio de Héctor Alejandro Serpo González
Héctor Alejandro Serpo González compartió su testimonio como ex preso político y perseguido venezolano. Aclaró su nombre completo y afirmó que fue detenido en más de 27 oportunidades debido a su actividad política como dirigente estudiantil. Señaló que estuvo preso durante dos años y medio en El Helicoide, periodo que describió como el “verdadero infierno en la tierra”.
Serpo González relató que cada día en ese centro de reclusión se vivía como un milenio y que era sometido de forma constante a tortura física, psicológica y tortura blanca. Indicó que
"Los agentes me golpeaban, amenazaban y vendaban, entre los detenidos se apoyaban ante la posibilidad de que la violencia se repitiera", indicó.
Describió los métodos de tortura a los que fue sometido, entre ellos golpes al momento de la detención, descargas eléctricas directamente desde tomacorrientes, laceraciones e inyecciones forzadas. Afirmó haber sufrido desplazamiento testicular, fracturas en las manos, lesiones en la columna lumbar y pérdida de discos cervicales, hechos que, según dijo, están documentados con informes médicos.
Indicó que fue liberado el 23 de diciembre de 2017, pero que pocos días después volvió a ser detenido. Aseguró que durante 2018 fue arrestado en múltiples ocasiones y que el 11 de febrero de 2019 fue nuevamente torturado.
"Tras mi liberación, la persecución aumentó y eso me llevó a salir del país hacia Colombia", declaró.
Sobre la captura de Nicolás Maduro por parte del gobierno de Estados Unidos, Serpo González manifestó sentir una “satisfacción inconforme”, al considerar que se cortaron “los hilos del títere”, pero permaneció la estructura del régimen al no tener claridad sobre el nuevo dirigente del país. Expresó su deseo de regresar a Venezuela para reencontrarse con su familia, sanar pérdidas personales y reconstruir su país.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM.