La ciudad de Popayán continúa asombrada por el accidente ocurrido el domingo 3 de mayo de 2026 en el sector de Bulevar Rose. Lo que estaba programado como una exhibición de entretenimiento familiar con vehículos tipo Monster Truck, terminó en un siniestro que ha dejado un saldo de tres personas fallecidas y alrededor de cincuenta heridos. La emergencia se desencadenó cuando uno de los vehículos de gran tamaño, conocido como La Dragona, perdió el control durante una maniobra y embistió a los asistentes que se encontraban tras las vallas de seguridad.
Las víctimas fatales han sido identificadas como Hellen Mariana Velarde, una menor de 10 años que había celebrado su cumpleaños dos días antes del evento; Luna Saray Toro, de 12 años; y María Camila Fierro, de 28 años. El dolor de las familias se ha manifestado a través de testimonios desgarradores que denuncian la falta de medidas de protección adecuadas en un evento de tan alto riesgo. El abuelo de una de las menores fallecida relató cómo el vehículo se abalanzó sobre la multitud, atrapando a los asistentes contra las vallas metálicas.
Además de las víctimas mortales, el reporte médico más reciente indica que aproximadamente 50 personas resultaron heridas. La preocupación de las autoridades sanitarias se centra en cinco niños que permanecen en estado crítico en el Hospital Universitario San José de Popayán. En total, hay 29 personas hospitalizadas, de las cuales cinco adultos también se encuentran en unidades de cuidados intensivos bajo pronóstico reservado.

Perfil de la conductora y estado de salud
La persona encargada de operar el vehículo en el momento del siniestro fue identificada como Sonia Segura, una mujer de 54 años con una trayectoria de más de una década en el sector automotor. Segura es reconocida en el gremio por ser una de las pocas mujeres certificadas para conducir estos vehículos de exhibición en el país y figura como representante legal suplente de la firma Colombian Monster SAS, empresa responsable de la organización del espectáculo.
Respecto a las heridas sufridas por la piloto durante el impacto, los informes médicos señalaron que no presentaba lesiones físicas de gravedad que comprometieran su integridad. De acuerdo con las valoraciones del equipo asistencial, la conductora presentaba principalmente un cuadro de estrés agudo y ansiedad derivado de la magnitud del accidente. Al no registrar traumas físicos de consideración, su estado fue catalogado como estable desde su ingreso al centro asistencial.
Alta médica y situación actual
En las últimas horas, el Secretario de Gobierno de Popayán confirmó a RCN Noticias que Sonia Segura fue dada de alta por el equipo médico que la atendía. La decisión se tomó tras determinar que no era necesario mantener la hospitalización, dado que su condición física no revertía peligro. Sin embargo, tras su salida del hospital, se ha reportado que se desconoce su paradero actual, lo que ha generado diversas reacciones entre los familiares de las víctimas y la opinión pública.

Es fundamental precisar que, hasta el momento de su salida del centro médico, la conductora no se encontraba vinculada formalmente a ningún proceso judicial con orden de captura, lo que permitió su retiro de las instalaciones asistenciales sin custodia policial.
El proceso judicial y las investigaciones
A pesar de su alta médica, el panorama legal para la conductora y la empresa organizadora es complejo. La Fiscalía General de la Nación ya ha iniciado las investigaciones pertinentes para determinar las responsabilidades penales y civiles derivadas de este suceso. El proceso judicial podría enfocarse en el presunto delito de homicidio culposo en concurso con lesiones personales.
Las investigaciones técnicas deberán esclarecer si la tragedia fue producto de una falla mecánica en el sistema de aceleración del vehículo, como sugieren las primeras hipótesis, o si existió una negligencia en la operación y en los protocolos de seguridad del evento. La Alcaldía de Popayán ha manifestado que el evento contaba con el visto bueno de la Oficina de Gestión del Riesgo, basándose en la Ley 1493 de 2011. No obstante, los videos y testimonios recolectados cuestionan la proximidad del público a la pista y la resistencia de las vallas de seguridad ante un vehículo de tales dimensiones.