LA FM conoció en exclusiva un informe de una agencia de inteligencia militar internacional en la que evidencia las alianzas entre el ELN y el Cartel de los Soles, que crearon rutas de narcotráfico en Venezuela y Colombia, especialmente en Norte de Santander, Arauca y La Guajira.
Además, señala que estos dos grupos criminales tienen vínculos con Hezbolá e Irán para el tráfico de armas y de cocaína, y que dichos movimientos ilegales se habrían gestado con el apoyo de militares cercanos al hoy capturado presidente Nicolás Maduro.
El informe, de carácter secreto, fue entregado a Colombia y Venezuela, tiene fecha de febrero de 2025, es decir, hace casi un año, y contiene recomendaciones que les fueron entregadas a los Gobiernos para actuar a tiempo y frenar la expansión de dichos grupos y el fortalecimiento de sus alianzas criminales.
Sin embargo, surgen dudas de por qué, si los Gobiernos de Colombia y Venezuela tenían esta información desde hace once meses, no hubo un ataque directo que frenara dicho actuar criminal y el narcotráfico en zona de frontera.
¿Qué dice el informe de inteligencia internacional?
Dicho informe, que tiene en su poder LA FM, está en inglés y se titula 'Convergencia entre el ELN, el Cártel de los Soles y elementos del régimen de Maduro: Impacto en la violencia en Arauca y el Catatumbo'.
"Este informe analiza los vínculos funcionales y estructurales entre el grupo insurgente colombiano Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Cártel de los Soles (una red criminal vinculada a altos oficiales militares venezolanos) y sectores del régimen de Nicolás Maduro", se lee en el documento.
Además, "detalla cómo esta alianza ha facilitado el establecimiento de corredores de narcotráfico, refugios seguros, operaciones militares ilícitas y actividades extractivas a lo largo de la frontera entre Colombia y Venezuela, particularmente en los departamentos colombianos de Arauca y Norte de Santander (Catatumbo)".
Otro de los puntos críticos, es que los investigadores internacionales advierten de los vínculos con Hezbolá e Irán.
"También se identifican conexiones estratégicas con actores extrarregionales como Hezbolá e Irán, que han brindado apoyo financiero, logístico y doctrinal, especialmente en el contexto del tráfico transnacional de cocaína", agrega el informe.
¿Por qué las investigaciones?
El informe analiza, además, el recrudecimiento del conflicto armado en Venezuela como consecuencia de la crisis política y social a raíz del régimen del Chavismo.
"Desde el colapso de la estructura de Gobierno de Venezuela en la década de 2010, el país ha experimentado un grave debilitamiento institucional, lo que ha permitido que las redes criminales se infiltren en las estructuras estatales. Entre ellas, el ELN ha consolidado su presencia en los estados fronterizos de Venezuela (Apure, Táchira y Zulia), estableciendo campamentos, rutas de tráfico y centros de entrenamiento", dice el informe de inteligencia.
Además, señala que "el Cártel de los Soles, inicialmente identificado por su uso del narcotráfico para financiar a las élites militares, ha evolucionado hasta convertirse en una estructura más compleja que interactúa con grupos armados colombianos. La Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) actúa como protectora de esta red, garantizando la impunidad y eliminando la disidencia".
Sobre los vínculos con Hezbolá, el informe revela que se basa en negocios por el narcotráfico, y la que droga sería enviada hacia África y el Oriente Medio.
"También se ha identificado una creciente cooperación entre las estructuras del ELN y las redes internacionales asociadas con Hezbolá, particularmente en el lavado de dinero y la exportación de cocaína a África Occidental y Oriente Medio. Estas operaciones son facilitadas por células logísticas vinculadas a ciudadanos libaneses que residen en Venezuela y Colombia. Estos actores sirven como facilitadores financieros de la violencia regional", advierte la agencia de inteligencia.
Detalles de la alianza entre el ELN y el Cartel de los Soles
Dicho informe también pone en evidencia cómo funcionan los mecanismos de cooperación criminal entre el ELN y el Cartel de los Soles. Información que le fue entregada a los Gobiernos de ambos países.
Así las cosas, estos son los puntos claves de esta alianza criminal:
- Protección territorial: La FANB y la GNB han creado zonas de exclusión donde el ELN opera con impunidad.
- Rutas del narcotráfico: Los corredores del Catatumbo a Maracaibo se utilizan para la exportación de cocaína.
- Las redes vinculadas a Hezbolá coordinan las rutas marítimas desde los puertos venezolanos hacia África y Oriente Medio.
- Minería ilegal: El ELN opera en el Arco Minero del Orinoco con el apoyo de actores militares venezolanos.
- Intercambio de inteligencia: El ELN proporciona información sobre disidentes venezolanos a la DGCIM a cambio de protección operativa.
- Apoyo logístico y financiero de Hezbolá e Irán: Se ha documentado el uso de empresas fantasma, negocios de importación y exportación y redes de lavado de activos en Venezuela para canalizar las ganancias del narcotráfico.
- Agencias aliadas informan que diplomáticos iraníes en Caracas actúan como enlaces entre operativos de Hezbolá y actores del régimen.
- Una parte de las ganancias del tráfico de cocaína se transfiere a las estructuras de Hezbolá en Líbano, Síria e Irán para financiar operaciones militares en Oriente Medio, incluyendo la adquisición de armas, entrenamiento y logística en regiones como el sur del Líbano y Gaza.
Impacto en Arauca y Catatumbo
Dicha alianza criminal habría tenido un impacto directo sobre las regiones colombianas de Arauca y Norte de Santander, especialmente en el Catatumbo.
El informe confirma la presencia del Frente de Guerra Oriental (FGO) del ELN con refugio en Apure, además de operaciones transfronterizas de ataque y retirada entre El Amparo y Arauquita.
También detalla el uso de explosivos y francotiradores entrenados en campamentos venezolanos y envíos documentados de cocaína a Apure, redirigidos por redes vinculadas a Hezbolá a mercados externos.
Para el caso del Catatumbo, dice que el ELN disputa el control territorial con disidentes de las Farc y grupos criminales y que hay una coordinación logística desde La Fría y Machiques, en Venezuela, con apoyo de la Guardia Nacional Bolivariana para el transporte de armas.
Habla, además, de la disputa territorial en Tibú y El Tarra y la participación de redes de financiación ilícitas vinculadas a Hezbolá en el procesamiento y la exportación de cocaína.
"La alianza entre el ELN y el régimen venezolano representa un nuevo actor hibrido que combina la insurgencia, el crimen organizado y la protección del Estado. Esta arquitectura permite la proyección regional del conflicto colombiano y obstaculiza cualquier proceso de paz sostenible. En 2025, es probable que la situación empeore", señala el informe.
Aliados de Nicolás Maduro salpicados
El informe revela algunos nombres de militares y hombres de confianza de Nicolás Maduro que habrían facilitado estas alianzas y el tráfico de la cocaína.
- General Javier Marcano Tabata: Ha consolidado la estrategia de utilizar al ELN como un "actor proxy" a lo largo de la frontera, coordinando operaciones de contrainteligencia para proteger misiones conjuntas.
- Capitán José Daniel Millán: Oficial de vigilancia fronteriza en Zulia; identificado en reuniones con emisarios del ELN.
- Mayor Elías Rodríguez Briceño: Coordinador de inteligencia en Apure; informes lo vinculan con la protección de cargamentos de cocaína originarios de Colombia.
- General Wilfredo Alexander Medrano Machado: coordinación directa con frentes del ELN en Guasdualito y El Amparo.
- General José Gregorio Martínez Campos: protección de pasos ilegales y apoyo a frentes del ELN en Zulia.
- General Henry David Rodríguez Martínez: facilita operaciones en Machiques y la sierra de Perijá.
- Teniente Coronel José Alejandro Román Solórzano: autoriza el movimiento de armas y explosivos para el ELN.
- Teniente Coronel Luis Eduardo Mora Plata: apoya el movimiento transfronterizo de insurgentes.
- Teniente Coronel Bejasmín Antonio Pérez Varela: operaciones logísticas y de reabastecimiento para el ELN.
¿Qué recomendó la agencia?
Ante este panorama, la agencia de inteligencia, desde febrero de 2025, elevó una serie de recomendaciones a los Gobiernos de Colombia y Venezuela para que adoptaran medidas frente a estos vínculos y el envío de droga.
- Implementar sanciones internacionales especificas contra oficiales identificados de la FANB, la DGCIM y la GNB.
- Fortalecer las capacidades de inteligencia HUMINT y SIGINT a lo largo de la frontera entre Colombia y Venezuela.
- Ampliar la cooperación internacional entre Brasil, Estados Unidos, Europa e Israel en la lucha contra las redes de financiación de Hezbolá.
- La coordinación con Colombia debe abordarse con cautela debido a la creciente desconfianza en el liderazgo y la estructura interna de su Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), que ha sido señalada por múltiples socios como comprometida por la influencia política y las insuficientes medidas de contrainteligencia.
- Desarrollar estrategias interinstitucionales para el control territorial en Arauca y el Catatumbo, integrando el sector de seguridad con los servicios de justicia, salud y educación.
- Plantear el tema en foros internacionales para denunciar el uso de Venezuela como plataforma para proyectar la violencia y el narcotráfico hacia Colombia y más allá.