La detención de Andrew Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, desató una tormenta política, judicial y mediática en el Reino Unido. El exmiembro de la familia real fue retenido por la policía y posteriormente dejado en libertad mientras continúa una investigación por presunta mala conducta en un cargo público, un hecho que ha reactivado el debate sobre la integridad institucional de la monarquía británica.
El caso ha generado una intensa cobertura internacional y una profunda incertidumbre dentro y fuera del país. Desde Londres, la periodista colombiana María José Restrepo, con maestría en la London School of Economics, describió el ambiente como una mezcla de sorpresa y expectativa. En entrevista con Tarde, pero llego, de La FM, relató que “todos los medios están por fuera del Buckingham Palace reportando en vivo”, mientras crece la sensación de que el proceso apenas comienza.
El análisis jurídico del caso fue abordado por el abogado penalista Francisco Bernate, profesor de derecho penal de la Universidad del Rosario, quien explicó el alcance de las acusaciones y las posibles consecuencias judiciales. Ambos expertos coincidieron en que la gravedad de los hechos podría tener repercusiones tanto legales como institucionales.

¿Por qué fue detenido Andrew Mountbatten-Windsor?
La investigación se centra en la presunta mala conducta del ex príncipe durante su labor como enviado comercial del Reino Unido entre 2001 y 2011. Según explicó Restrepo, las autoridades investigan “la información de lujo que le mandaba a Epstein en correos entre el 2001 y el 2011 cuando era enviado comercial”, en referencia al financista Jeffrey Epstein.
Aunque el ex príncipe fue liberado y no se le han imputado cargos formales, la periodista subrayó que “está todavía abierta la investigación” y que existe la percepción generalizada de que el caso podría avanzar hacia una etapa judicial más contundente. La detención, además, sorprendió a la opinión pública británica, especialmente porque ocurrió el día de su cumpleaños número 60. “Hay una sorpresa muy grande. No se esperaba que esto pasara ni hoy ni pronto”, afirmó.
¿Qué delito se investiga y qué significa legalmente?
Bernate explicó que la acusación corresponde a un delito propio del sistema jurídico británico conocido como mala conducta en función pública, una figura del common law que sanciona el abuso de poder por parte de funcionarios. “Este es un delito grave que sanciona el abuso de poder y que requiere la titularidad de un cargo público”, señaló.
El jurista precisó que este delito implica actuar de forma deliberada o imprudente en contra de los deberes institucionales y que, en este caso, estaría relacionado con la filtración de información sensible. “Se trata de información relacionada con los intereses del Reino Unido en algunos países”, indicó, al tiempo que advirtió que la gravedad depende del impacto institucional de la conducta.
¿Podría ir a prisión el hermano del rey Carlos III?
Desde el punto de vista legal, la pena máxima podría ser prisión perpetua, aunque Bernate aclaró que ese escenario es poco frecuente. “Teóricamente sí puede haber una prisión perpetua, pero en realidad lo que se puede esperar es una prisión de entre 1 y 10 años”, explicó.
Sin embargo, el abogado fue enfático al advertir que el riesgo de una condena es real. “Yo creo que sí va a terminar tras las rejas porque los cargos son muy graves”, afirmó, al señalar que el caso involucra información confidencial de alto nivel estratégico. Según su análisis, el hecho de que el rey haya manifestado que la corona no interferirá refuerza la independencia del proceso judicial.
¿Cómo afecta este caso a la familia real británica?
Más allá del desenlace judicial, el impacto institucional podría ser grande. Restrepo destacó que el mayor daño potencial no es solo legal, sino simbólico. “El impacto más grande podría ser en la credibilidad de la familia real y de la corona como institución”, sostuvo.
Aun así, la periodista recordó que la monarquía ha enfrentado crisis recientes sin perder completamente el respaldo ciudadano. “La corona ha venido como de capa caída en los últimos años y pese a eso la favorabilidad la sigue manteniendo”, explicó, sugiriendo que el efecto final dependerá de la evolución del proceso.

¿Podría haber más implicados en el escándalo?
El caso también ha generado interrogantes sobre posibles responsabilidades adicionales, dado que el ex príncipe desempeñó funciones oficiales durante los gobiernos de Tony Blair, Gordon Brown y David Cameron. No obstante, Bernate considera poco probable que se extienda la responsabilidad penal a otros funcionarios.
“Yo preliminarmente no lo veo posible porque el primer ministro confió en que estaba delegando en una persona honorable”, afirmó, sugiriendo que las acciones investigadas serían atribuibles exclusivamente al ex príncipe.
Por ahora, el proceso sigue abierto y la incertidumbre domina el panorama político y judicial británico. La investigación determinará si el hermano del rey enfrentará cargos formales y, eventualmente, una condena que marcaría uno de los episodios más delicados en la historia reciente de la monarquía.