En horas de la tarde del 7 de mayo de 2026 se reportó el hallazgo de un dron cargado de explosivos en el suroccidente de Bogotá, cerca del río Bogotá, en los límites entre la localidad de Kennedy y Cundinamarca, y a 5.4 kilómetros de la rampa militar de CATAM.
De acuerdo con la información publicada por las autoridades, este artefacto tenía incluido un sistema de adecuación no convencional con fibra óptica para ser guiado, con lo que se puede evadir sistemas de inhibición electrónica. Fue la Fiscalía de Popayán la que alertó sobre el posible lugar de impacto en la capital.
El aparato incluía 258 gr de explosivos tipo C4 y fue rastreado por la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía Nacional para posteriormente desarmarlo. Una imagen compartida por estas entidades muestran sobre el pasto la base alargada del dron, del cual emergen sus cuatro hélices. No obstante está modificado, pues no tiene cáscara o cámara identificable y contiene todo tipo de elementos a su alrededor. De acuerdo a los informes preliminares, el objeto pertenecería a la GAO-r Frente Carlos Patiño, que ha realizado ataques con este tipo de artefactos.

Fuentes de Inteligencia del Ejército confirmaron a La FM que dentro de un cambuche hallaron el dron con "adaptación de carrete de fibra óptica y explosivo y batería separados del mismo en un área cercana", además de tubería plástica, cableado y base de software para ser guiado.
¿Cuál era el dron que tenía explosivos incrustados que fue destruido por las autoridades?
La FM consultó con un fotógrafo experto en el uso de estos aparatos y aseguró que este dron "estaba hecho a medida, por las hélices". Además señaló que es común que se realicen drones personalizados, que pueden cumplir diferentes funciones.
Esta misma perspectiva la tiene una fuente policial de la Base Guaymaral, que indicó a este medio que el artefacto está "ensamblado de diferentes componentes", haciendo referencia al tubo pvc que se encontraba pegado en la parte inferior del dron. Y, en efecto, este aparato tiene en su base pegante en el que se sostiene el resto de la estructura donde se hallaban los explosivos.
Imágenes compartidas por unidades del ejército a La FM evidencian que el dron tenía un sistema de software que se adaptó a un cableado que permitiera la conexión a bases de fibra óptica y que dificulta su detección en un rastreo aéreo.
Estas mismas fuentes indicaron que "es el primer dron con fibra óptica confirmado en el país" y explican su funcionamiento.
Así funciona un dron con fibra óptica: ¿Por qué significa un riesgo para la seguridad nacional?
La fuente, que revela información bajo reserva, aseguró que el dron utilizado se trataría de un DJI Mavic 4 modificado con cables, tabla de software y tubo pvc, todo unido con pegante. Además de tener un motor mucho más potente. En Colombia, este aparato puede tener un costo de $11.500.000.
Este dron, en condiciones normales es conocido por tener un sistema de triple cámara con posibilidad de grabación de 6k/60fps y una autonomía de 51 minutos, pudiendo alcanzar una velocidad de 15 metros por segundo en modo normal. El viento favorable aumentaría su velocidad.

Pero el hallado por las autoridades en la tarde de hoy estaba potenciado, puesto que contenía "motores más fuertes y una pila más resistente", según indicaron a La FM las fuentes de inteligencia del Ejército, que además advierten que desde su punto de hallazgo no solo podría llegar al Aeropuerto Internacional El Dorado, sino que sería capaz de sobrevolar el centro de la capital, donde está el Senado y la Casa de Nariño presidencial (de un extremo a otro de Bogotá; desde el occidente hasta los cerros orientales).
Dirigidos por fibra óptica; casi imposible de detectar
Según la fuente consultada, el hecho de que estuviera conectado a fibra óptica representa un riesgo para la seguridad nacional, dado que por medio del uso de esta conexión, detectarlos es prácticamente imposible, debido a que los pilotos tienen la posibilidad de cambiar de frecuencia en medio de un vuelo: "Se mueve por dos bandas distintas de radio frecuencia, lo que hace que sea de difícil de identificarlo en el aire".
Para interrumpir la conexión por fibra óptica requeriría acciones internas desde el dispositivo que tenga el control del mismo.
La tecnología defensiva que hay en el planeta aún no desarrolla un objeto capaz de derribarlos, según dice esta fuente. En Rusia, ejemplifica, se usan drones con cables de fibra óptica de hasta 60 kilómetros y los soldados deben usar escopetas de corto alcance para evitar sus ataques una vez identificados en el aire a simple vista.