Un estudio reveló una marcada brecha generacional en Colombia en materia de problemas de salud mental. La evaluación evidencia que los jóvenes con acceso a internet, sufren problemas de salud mental que afectan su capacidad para desenvolverse productivamente en la vida diaria.
La investigación fue realizada por el Global Mind Project y desarrollada por Sapien Labs, tras estudiar una muestra de más de un millón de personas que tenían acceso a internet en 84 países, evidenció que las nuevas generaciones de jóvenes tienen un mayor deterioro mental que la anterior.
“En Colombia encontramos que los de 55 años y más obtienen puntajes de salud mental que ubican al país entre los 10 mundo con los puntajes más altos, pero los de 18 a 34 obtienen valores que indican que se sienten productivos solo 15 días hábiles”, indicó Silvia Blitzer Golombek, especialista Regional Latam Sapien Labs.
El informe reveló además que el país se posiciona entre los mejores del mundo en bienestar mental para los adultos mayores, pero sus jóvenes evidencian un deterioro sostenido que genera cada vez mayores problemas para afrontar los retos de la vida y funcionar de manera productiva.
Colombia: alto bienestar en mayores, alerta en jóvenes
Según la medición del Mind Health Quotient (MHQ), que evalúa 47 capacidades cognitivas, emocionales, sociales y físicas relacionadas con el funcionamiento productivo en la vida diaria:
Colombia ocupa el puesto 9 mundial en salud mental entre adultos mayores de 55 años.
En contraste, los jóvenes entre 18 y 34 años se ubican en el puesto 25 global.
“Los datos del estudio muestran que Colombia ocupa el puesto número 9 a nivel mundial en salud mental entre los adultos de 55 años o más, un resultado que refleja altos niveles de estabilidad emocional, resiliencia y capacidad de adaptación en este grupo poblacional. Sin embargo, el panorama cambia para los adultos jóvenes entre 18 y 34 años, quienes ocupan el puesto 25 dentro del ranking global”, explicó.
Jóvenes sufre problemas de salud mental
La médica Tara Thiagarajan, fundadora y científica en jefe de Sapien Labs, explicó que “casi la mitad de los jóvenes adultos sufre problemas de salud mental de importancia clínica, que afectan sustancialmente su capacidad para desenvolverse de forma productiva”.
Añadió que esta cifra representa más del cuádruple en comparación con sus padres y abuelos, evidenciando un patrón sostenido de deterioro en cada generación más joven.
“Hoy en día, casi la mitad de los jóvenes adultos sufre problemas de salud mental de importancia clínica que afectan sustancialmente a su capacidad para desenvolverse de forma productiva en la vida diaria. Esto supone más del cuádruple que sus padres y abuelos. En conjunto, es un patrón de disminución de la salud mental en cada generación más joven”, dijo.
Los cuatro factores que explican la brecha
El informe identificó cuatro factores principales asociados al deterioro mental, muchos vinculados a hábitos del mundo moderno:
1. Consumo de alimentos ultraprocesados
Tanto adultos mayores como jóvenes en Colombia ocupan posiciones similares en el ranking global (30 y 32 respectivamente). Estos alimentos estarían relacionados con entre el 15 % y el 30 % de la carga total de problemas de salud mental.
“Cuando se habla de consumo frecuente de alimentos ultraprocesados, que se ha demostrado tiene impactos negativos en la salud mental, tanto adultos mayores como jóvenes ocupan un lugar muy similar en el ranking mundial (puesto 30 y 32 respectivamente), lo que permite tener una radiografía de cómo los hábitos alimenticios han moldeado la salud mental de la población”, afirmó.
2. Espiritualidad
Aquí la brecha es más marcada. Mayores de 55 años: puesto 9 mundial. Jóvenes: puesto 39. El declive de la espiritualidad se asocia a diferencias de hasta 20 puntos en el MHQ.
3. Uso temprano de smartphones
Colombia ocupa el puesto 31 en este indicador. El promedio de edad de primer contacto con celulares es de 13 años o menos, lo que implica que la Generación Z ha pasado cerca del 28 % de su infancia con un smartphone.
“El acceso temprano —especialmente antes de los 13 años— se vincula con mayor riesgo de ideación suicida, agresividad y desconexión social en la adultez”, explicó.
4. Vínculos sociales y familiares
Colombia mantiene posiciones altas en este indicador: Jóvenes: puesto 14. Adultos mayores: puesto 10.
“América Latina destaca globalmente por la fortaleza de sus lazos familiares, que funcionan como un amortiguador frente al deterioro mental. Sin embargo, el informe advierte que incluso estos vínculos muestran señales de debilitamiento en las generaciones más jóvenes”, dice el informe.
Destaca que en este factor sale a relucir y marca la paradoja de que no siempre, a mayor nivel de desarrollo de un país, mejor bienestar mental.
“Nos referimos aquí a los vínculos sociales y familiares. En Colombia, por ejemplo, tanto la población joven como mayor ocupa el puesto 14 y 10 respectivamente a nivel global. Esto es algo que se comparte con otros países del continente”, añadió.
Una paradoja del desarrollo
Uno de los hallazgos más llamativos es que el deterioro juvenil es más pronunciado en países ricos y desarrollados, pese a la fuerte inversión en atención en salud mental.
“Para resolverlo, tendremos que abordar sus causas fundamentales en lugar de limitarnos a tratar los síntomas”, señaló Thiagarajan.
Destacó que en la última década, países como Estados Unidos y Reino Unido han invertido miles de millones de dólares en tratamiento e investigación, sin lograr revertir el empeoramiento de los indicadores juveniles.
“Los factores sociales, ambientales y culturales que rodean a las nuevas generaciones han influido fuertemente en el deterioro de su salud mental, por lo que esta ventaja que tiene América Latina se ve amenazada bajo esos patrones que se observan con mayor intensidad en los países más ricos. Lo sorprendente de este descenso en las generaciones más jóvenes es que es más pronunciado en los países más ricos y desarrollados, donde el aumento del gasto en atención de la salud mental no ha cambiado la situación”, añadió la experta de Sapien Labs.
Resaltó el desarrollo de las investigaciones adelantadas en este tema de salud mental tanto en adultos como en jóvenes.
“Para resolverlo, tendremos que abordar sus causas fundamentales en lugar de limitarnos a tratar los síntomas. Durante los últimos cuatro años hemos estado investigando estas causas fundamentales para comprender qué aspectos de la vida moderna están impulsando esta tendencia”, señaló.
Riesgo social a futuro
El estudio advierte que el debilitamiento de los vínculos familiares, cuadruplica el riesgo de angustia mental clínica y que la tendencia generacional podría tener consecuencias sociales profundas.
“Un futuro en el que la mitad de la humanidad sea incapaz de afrontar los retos de la vida y funcionar de forma productiva tiene graves consecuencias sociales”, concluyó la experta.