The British Medical Journal (BMJ), una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo, publicó un análisis sobre la situación del sistema de salud en Colombia y el impacto de las reformas implementadas durante el gobierno de Gustavo Petro.
El artículo documentó cómo el sistema sanitario colombiano, que durante dos décadas fue considerado un modelo para América Latina por organismos como la Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial, ha experimentado un deterioro progresivo. La revista destacó que el 99% de la población colombiana cuenta con cobertura, el gasto de bolsillo es uno de los más bajos entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, y el país tiene 11 de los 30 mejores hospitales de América del Sur.
Según el análisis del BMJ, el sistema colombiano fue clasificado como el segundo mejor de América Latina después de Costa Rica en una comparación publicada en The Lancet, a pesar de invertir $477.30 por persona, la cantidad más baja de la región y aproximadamente 11.4% menos que México.
Sin embargo, la publicación señala que los pagos adeudados por las EPS a proveedores de atención médica, como hospitales, alcanzaron magnitudes que llevaron a estos centros a rechazar pacientes por temor a no recibir compensación. Las farmacias también acumularon facturas sin pagar de las EPS, lo que provocó escasez de medicamentos.
BMJ indicó que el gobierno subestimó la Unidad de Pago por Capitación (UPC) pagada a las EPS en los años 2023, 2024 y 2025, al utilizar cifras de la pandemia, lo que aceleró el crecimiento de la deuda. Según la revista, las EPS recibieron 109 pesos por cada 100 que gastan.
También se señaló la progresión de la crisis: inicialmente hubo retrasos en la atención, con pacientes haciendo filas desde el amanecer y cirugías de rutina posponiéndose regularmente. Posteriormente surgieron desabastecimientos de insulina y medicamentos para el cáncer, y pacientes en estado crítico fueron rechazados de hospitales.
Actualmente, según la revista, hay cierres de servicios: salas de maternidad y unidades neonatales están cerrando, los departamentos de emergencias están saturados y programas de formación para médicos especialistas están siendo cancelados.
Andrés Vecino, investigador de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins que estudia la economía de los sistemas de salud latinoamericanos, es citado por el BMJ señalando que la situación era "completamente evitable" y que "millones de vidas han sido puestas en riesgo".
La publicación concluyó que, a pesar de los reconocimientos internacionales al sistema colombiano, las reformas propuestas por el presidente Petro buscaron una transformación radical del modelo existente.