Las relaciones de pareja se han convertido en un dolor de cabeza para muchos, ya que, en algunas ocasiones, comportamientos de la otra persona pueden generar inseguridades que terminan generando inseguridades y hasta la ruptura.
Acciones como no subir fotos en redes sociales, no conocer a sus amigos y evitar presentarlas a la familia pueden ser un síntoma de alerta que tienen muchas personas dentro de sus relaciones de pareja.
Estos comportamientos, aunque no son nuevos, sí se están manifestando en los últimos tiempos e incluso existe un término que los relaciona: pocketing.
Las psicólogas clínicas Deisy Lince Reyes y Daniela Calderón Maya explicaron en entrevista con La FM qué es el pocketing, cuáles son sus señales y sus diferencias con otras dinámicas que pueden estar relacionadas con patrones en una relación de pareja.

¿Qué es el pocketing en una relación de pareja?
Para Reyes, el pocketing es un término que se habría popularizado en redes sociales para definir relaciones en las que no se expone públicamente el vínculo. Esta no es una decisión conjunta, sino que una de las personas decide hacerlo de manera unilateral, manteniendo “en secreto” esta relación.
Se presenta cuando se excluye a la pareja de escenarios familiares, sociales y laborales, “al punto de que, incluso, se le vea como una persona soltera en estos ámbitos”.
Por su parte, Calderón Maya afirmó que el término significa “ocultar voluntariamente a la pareja” de círculos familiares, laborales y sociales, incluso después de varios meses de relación.
Para la experta, no es lo mismo mantener una relación privada u ocultarla. “Yo puedo sostener en redes sociales que tengo una pareja, pero nunca mostrar su cara. Eso no significa que esté ocultando a mi pareja”, explicó.
Señales para identificar el pocketing
Según Daisy Lince Reyes, las señales más comunes de una persona que está en pareja y tiene esta dinámica están relacionadas con no presentar a la pareja a familiares, amigos o compañeros de trabajo y limitar su interacción a horarios y espacios específicos. También menciona la evasión de conversaciones sobre metas, formalidad y propósitos conjuntos.
Incluso aclara que esto es un patrón que se sostiene en el tiempo y que no son hechos aislados. Asimismo, Calderón añade que suelen darse citas en lugares alejados o con baja visibilidad social. También se presenta con limitaciones en redes sociales, al impedir etiquetas o menciones en publicaciones.
“Si han pasado varios meses y no has conocido su círculo social, laboral o familiar”, puede tratarse de pocketing, asegura Calderón.

¿Qué consecuencias emocionales tiene el pocketing?
Este patrón impacta la salud mental de quien lo vive, al generar dudas sobre la relación, sobre sí mismo y sobre el lugar que ocupa en la vida del otro, así lo señaló Reyes. También agregó que esto puede generar ansiedad, depresión, sensación de insuficiencia y hasta problemas de autoestima.
Para Calderón Maya, esto también puede producir disminución de la autoestima, inseguridad y dificultad para socializar, así como celos e irritabilidad. “Me hacen sentir no visto o no vista”, expresó al describir cómo se percibe la persona afectada.
¿Cómo enfrentar el pocketing y en qué se diferencia del ghosting o gaslighting?
En caso de identificarse como un patrón sostenido, es necesario revisar los propios límites y abrir una conversación para escuchar las necesidades de ambas partes. Reyes señaló que pueden establecerse acuerdos y decir si se desea continuar en esas condiciones de la relación.
Aunque se habla solamente de pocketing, hay otras dinámicas que pueden estar relacionadas y que pueden ser sensibles al momento de establecer una relación de pareja: ghosting y gaslighting.
Calderón explicó que el ghosting consiste en desaparecer sin explicación, mientras que el gaslighting implica manipulación constante para minimizar a la otra persona. En el pocketing, reiteró, “yo decido voluntariamente ocultar a mi pareja”.
“Es momento de abrir los ojos, prender las alarmas y tomar acción”, concluyó sobre la manera de afrontar estos patrones.