La Nasa ha finalizado la construcción del telescopio Nancy Grace Roman, un dispositivo que supera hasta en cien veces a su antecesor, el telescopio espacial Hubble. El montaje se realizó en el Centro Espacial Goddard y será lanzado en 2027. Este nuevo observador tendrá la misión de captar nuevas imágenes y cambiará la manera en la que se estudian las galaxias que acompañan a la Vía Láctea en el infinito universo.
Según Julie McEnery, científica del proyecto, "en los primeros cinco años de la misión, se espera que revele más de 100.000 mundos distantes, cientos de millones de estrellas y miles de millones de galaxias". Eso quiere decir que el telescopio Nancy Grace será capaz de fotografiar en cinco años más de 50 veces la cantidad de imágenes que ha capturado el Hubble en sus primeros 30 años de operación.
En términos más técnicos, este objeto generará 20 petabytes de datos durante su primera misión primaria, una cantidad inimaginable, que le dará la posibilidad a los investigadores de todo el mundo mirar mucho más allá de las estrellas próximas. Amit Kshatriya, administrador asociado de la Nasa, afirmó que "la ciencia transformadora depende de la ingeniería disciplinada, y este equipo lo ha conseguido, pieza por pieza, prueba por prueba, con un observatorio que expandirá nuestra comprensión del universo".

¿Cómo funcionará el telescopio Nancy Grace Roman?
Este telescopio es uno infrarrojo, equipado con un par de instrumentos, ambos muy potentes. El primero de ellos es el Instrumento de Campo Amplio (o Wifi por sus siglas en inglés), una cámara de 288 megapíxeles que proporciona un campo de visión 100 veces mayor que el de Hubble. La capacidad panorámica es importante, dado que esto ayudará a cumplir uno de los principales objetivos de este telescopio: registrar datos de la energía oscura, aquella fuerza que impulsa la expansión acelerada del universo.
El otro instrumento es el coronógrafo, un sistema sofisticado de máscara, filtros y espejos autoajustables diseñado para bloquear la luz estelar al momento de observar exoplanetas y discos de formación planetaria. Asimismo, de acuerdo con Feng Zhao, responsable del coronógrafo, es indagar más acerca de posible existencia de vida en otros puntos del espacio. Este objeto será el primero en estar activo en el espacio sideral.
En su misión de cinco años, el Roman orbitará entre el punto de Lagrange L2 del sistema Sol-Tierra, misma ubicación en la que se encuentra el James Webb. Un punto a tener en cuenta es que el nuevo 'juguete' de la Nasa no depende de refrigerante, por lo que su vida útil está limitada por el combustible necesario para mantener órbita. Esto implica que, si hay combustible suficiente, el satélite pueda seguir funcionando indefinidamente.
Estudiar la materia oscura: la misión principal del telescopio Nancy Grace Roman
Este satélite artificial tiene la capacidad de estudiar la energía oscura. "Dentro de nuestras vidas, ha surgido un gran misterio sobre el cosmos: ¿Por qué la expansión del universo parece estar acelerándose? Hay algo fundamental sobre el espacio y el tiempo que aún no entendemos y el Roman fue construido para descubrir qué es", dijo Nicky Fox, administradora asociada de la Dirección de Misiones Científicas de la Nasa.
Por lo tanto, el trabajo del telescopio será vital para la construcción de un mapa a gran escala del universo que permita rastrear la evolución del mismo por medio de cúmulos de galaxias para detectar los efectos de la fuerza que sigue siendo todo un misterio para la humanidad.
La búsqueda de la vida es otro de los puntos cruciales en los que este telescopio ayudará, la gran calidad de imagen que tiene, permitirá a los científicos ver más allá de lo que Hubble permite, porque la luz no será un problema para Nancy Grace Roman

¿Por qué el telescopio se llama Nancy Grace Roman?
El nombre del telescopio es en honor a la primera mujer ejecutiva de la agencia y primera jefa de astronomía. Se le conoce como la madre del Hubble. Ella fue fundamental en la planificación y financiación del telescopio Hubble y sentó las bases para la astronomía espacial moderna. Nació en 1925 y murió en 2018. Trabajó en los programas espaciales entre 1960 y 1970.