Si bien la Nasa, así como la mayoría de las agencias espaciales potencias del mundo, desean llegar a la Luna; no por poner una bandera, como ocurrió en el siglo XX, sino para comenzar a utilizar los recursos que allá se han descubierto, lo cierto es que la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de los Estados Unidos ahora realizará el envío de tres Rovers.
Muy similar a como ocurre en Marte, donde además de EE.UU., China ha enviado robots, la Nasa hará el envío de Rovers a la superficie del satélite lunar y por primera vez estos serán independientes del ser humano. ¿Sorprendido? La Nasa ha utilizado la inteligencia artificial para que sus tecnologías tengan determinados comportamientos, sin la necesidad de que siempre haya un ingeniero controlando desde la Tierra sus movimientos.
Pero lo que plantea esta nueva misión está un paso más allá, dado que los rovers lunares serán 100% autónomos. La misión CADRE pretende que los vehículos puedan moverse libres por la Luna, tras solo recibir una orden específico. Es decir, deberán cumplir su misión como mejor lo puedan hacer, pero esto lo decidirán estando en la Luna. Será la primera vez que la Nasa envíe este tipo de robots al satélite natural del planeta Tierra.

Los robots que la Nasa enviará a la Luna
La Nasa tiene planificado enviar la misión CADRE entre finales de 2026 y principios de 2027. De acuerdo con la página oficial de la Nasa, específicamente en el Instituto California de Techonology, se habla sobre esta misión.
Son tres los vehículos exploradores que trabajarán en la Luna, serán responsables de cartografiar el subsuelo de la Luna en 3D, "recopilando mediciones distribuidas y demostrando el potencial de las misiones multirobot".
CADRE significa Exploración Robótica Autónoma Distribuida Cooperativa. Tienen la misión específica de construir una red de vehículos exploradores que rondarán la superficie lunar; pero todo hace parte de un experimento que busca ser 100% fieles con las características de la Luna.
Así logran ser independientes
Pero la Nasa indica que además, pueden comunicarse entre ellos, lo que les permitirá tomar decisiones en el punto de misión y completar de forma cooperativa una misión compleja: "Al comunicarse entre sí mediante radios de red mallada y con una estación base a bordo de un módulo lunar, los vehículos serán en gran medida autónomos, tomando decisiones y actuando sin necesidad de intervención humana constante", se lee al respecto en la página del instituto citado.
Asimismo, esta misión busca que su éxito no solo logre establecer de manera eficaz el trabajo colaborativo entre robots, sino que quiere demostrar que se pueden realizar experimentos complejos al respecto.
Esto ayudaría a que, en el futuro, los astronautas puedan asignar tareas, al menos sencillas, a robots, mientras ellos realizan otros trabajos en sus misiones espaciales. Esto, de alguna u otra forma ya ocurre, pero no a escalas mayores como se plantea.

Así son los rovers que enviarán a la Luna
En total, la Nasa enviará tres rovers de análisis. Cada uno de ellos tiene cuatro ruedas, se alimentarán de luz solar gracias a los paneles solares integrados en su armazón. Pero tienen una diferencia con los Rovers marcianos: su tamaño. Mientras que los vehículos en el planeta vecino tienen un tamaño similar a camionetas pequeñas, esta generación de robots no superarán la dimensión de una maleta de mano.
Pero esto no implica que tengan problemas; de hecho, su tamaño permitirá que pueda moverse en la superficie lunar de manera más sencilla y así hará un trabajo mejor cuando se trate de cartografiar el entrono.
Tiene instaladas dos cámaras estéreo, sensores de navegación y un radar multiestático de penetración terrestre (este elemento ayudará a cartografiar el terreno lunar en tres dimensiones).
Estas máquinas se han desarrollado en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Nasa, en el sur de California, y son las sucesoras del robot explorador autónomo plegable A-Puffer, desarrollado con un software de autonomía que se usará en la luna.