El 12 de julio de 2024, en la Unión Europea se aprobó la Ley de IA, la cual entró en vigor el 1 de agosto de entonces. Pero su aplicación gradual fue lenta y más de dos años después, apenas se conocen sus consecuencias. La Oficina Europea de la IA iniciará sus funciones de supervisión del cumplimiento de la ley desde agosto de 2026.
En principio, desde esta entidad se verificará que las empresas den cumplimiento al artículo 50 de la Ley, la cual se refiere a las obligaciones de transparencia para proveedores e implantadores de diferentes sistemas de IA. Este artículo se divide en 7 partes:
- Las personas que interactúen con Inteligencia artificial, deberán saber que lo están haciendo con un sistema de IA, "salvo que ello resulte obvio desde el punto de vista de una persona física razonablemente bien informada, observadora y perspicaz, teniendo en cuenta las circunstancias y el contexto de uso".
- Que los proveedores del sistema de IA que generen contenidos, marquen que los resultados de IA se marquen en un formato "legible por máquina y detectable como generado o manipulado artificialmente".
- Los equipos que reconozcan emociones o tomen datos personales, deben informar al usuario. Eso no aplica con sistemas de IA que sean permitidos por la Ley para la investigación de delitos penales.
- Los implantadores de sistemas de IA que generen información falsa, "deberán revelar que el contenido ha sido generado o manipulado artificialmente".
- La Oficina de IA facilitará la elaboración de códigos de práctica para que la identificación de contenido producido por Inteligencia Artificial sea identificable tras su primera interacción.
Con todo esto las personas podrán saber qué contenidos están consumiendo y comprender cómo esta herramienta puede afectar la realización del mismo. Quienes creen videos, audios o imágenes con IA, deberán exponerlo en este tipo de creaciones; y la Comisión Europea estará encargada de vigilar todo el contenido relacionado, pudiendo sancionar a los desarrolladores de sistemas de IA y a las empresas productoras del contenido. No obstante, esta ley no aplica para personas naturales que usen estas herramientas con fines de entretenimiento.
La Unión Europea no sancionará a nadie hasta diciembre de 2026
No obstante, la ley aprobó una prórroga de cuatro meses para el contenido que se haya generado por sistemas preexistentes; por lo que las empresas de IA y todas aquellas que se beneficien de las mismas, tienen un tiempo para poner en orden su contenido y formas en la que lo genera.
Con esto, ya hay alrededor de 200 empresas que se han adherido al código de buenas prácticas ordenado por la Ley Europea, que argumentó que debía existir "soberanía tecnológica" y que se debía combatir 'deepfake', imágenes ilegales y ciberataques.
Por lo anterior, la Oficina de IA ya tiene la orden de investigar actuaciones empresariales relacionadas con la Inteligencia Artificial, solicitar información y exigir trazabilidad o requerir acceso a modelos, con el fin de tener información que permita solucionar casos en los que se considere que se vulnera la Ley aprobada.
Las multas estarían entre los 15 millones de euros y el 3% de la facturación anual del infractor.
Claves de la Ley de IA de la Unión Europea
La Ley divide los sistemas de inteligencia artificial en cuatro categorías: riesgo inaceptable, alto riesgo, riesgo limitado y riesgo mínimo.
El riesgo inaceptable hace referencia a prácticas como la manipulación psicológica, puntuación social por parte de gobiernos y el reconocimiento facial en tiempo real. Por su parte, el alto riesgo, implica una revisión estricta de evaluaciones de calidad y seguridad antes de que lleguen al mercado. Con respecto al Riesgo limitado, hay obligaciones de transparencia, que implica el conocimiento de interacción con IA, y finalmente, está el riesgo mínimo o nulo, que hace referencia al Sistema como filtros de correo no deseado o videojuegos con IA, están libres de algunas restricciones.
Estas restricciones también aplicarán para aquellas empresas que puedan afectar consumidores dentro del mercado europeo.
Las multas correspondientes a las infracciones graves pueden tener multas de hasta 35 millones de euros, o el 7% de la facturación de la facturación global anual de la empresa. Con respecto a información falsa difundida a reguladores, aplicará una sanción de hasta 7,5 millones de euros o el 1,5% de la facturación global.
Cabe destacar que cada país tendrá una agencia especializada para supervisar empresas locales y resolver denuncias. Por otra parte, los países integrantes de la Unión Europea, deberán crear entornos de prueba seguros para que empresas tengan la oportunidad de conocer si pueden caer en errores con su producto antes de lanzarlo.
Se espera que para finales de 2027, esta ley aplique en todo su vigor.