El departamento de Cundinamarca afronta una crítica situación ambiental, debido al recrudecimiento de los incendios forestales. Según el más reciente balance oficial emitido por la Delegación Departamental de Bomberos, en las últimas 24 horas se han registrado 20 conflagraciones en 13 municipios, dejando una afectación preliminar de 71 hectáreas de cobertura vegetal.
De acuerdo con las autoridades, la cifra acumulada en lo corrido del año asciende a 656 incendios, con un saldo de 1.760 hectáreas destruidas y 74 municipios impactados.
En lo que va del mes, el panorama se ha tornado especialmente complejo al contabilizarse 214 incendios, 1.451 hectáreas consumidas y 49 poblaciones afectadas, lo que refleja que el presente período concentra la mayor proporción de la devastación del año.
Entre las emergencias atendidas en la jornada, el municipio de Mosquera registró la mayor afectación en superficie en la vereda Porvenir Río con 40 hectáreas liquidadas, seguido por la vereda Igua en Viotá, donde el fuego consumió 48 hectáreas antes de ser extinguido totalmente.
Otras zonas afectadas
Asimismo, La Vega reportó la situación más crítica en términos de focos múltiples, con cinco incendios activos o bajo control en las veredas La Bulucaima, La Florida, El Cural, Ucrania y Petaguero.
Otros municipios afectados por las llamas incluyeron a Puerto Salgar, Caparrapí, Bojacá, Tocaima, San Francisco, Nocaima, Bituima, Villeta, Venecia y Pacho. Del total diario reportado por los organismos de socorro, 13 incendios fueron liquidados, 6 controlados en más del 95% y 1 se mantenía activo.
Graves impactos en la fauna silvestre y alertas por fenómeno de El Niño
Más allá del daño vegetal, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) alertó sobre las consecuencias para la fauna silvestre. En las últimas semanas, los incendios cobraron la vida de tres animales nativos: un puercoespín arborícola, un tamandúa y un armadillo, en los municipios de Villeta, Guaduas y Caparrapí.
En Puerto Salgar, un mono nocturno logró ser rescatado con graves quemaduras e inhalación de humo, y actualmente lucha por su vida en el Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) ubicado en Tocaima.
Magdala Iregui, directora de Biodiversidad de la CAR, advirtió que sobrevivir a las llamas es apenas el primer obstáculo para las especies, ya que las altas temperaturas generan lesiones internas que derivan en un deterioro progresivo de los ejemplares.
Ante el pronóstico ambiental que prevé la fase de máxima intensidad del fenómeno de El Niño, las autoridades reiteraron el llamado urgente a evitar quemas, fogatas o arrojar colillas en zonas verdes. Asimismo, las entidades dispusieron la línea telefónica 316 524 4031 para facilitar a la ciudadanía el reporte continuo de fauna en peligro dentro del departamento.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Cuántos incendios forestales se han registrado en Cundinamarca durante el último mes y qué afectación causaron?
El balance oficial confirmó la ocurrencia de 214 conflagraciones en lo corrido del mes, las cuales consumieron un total de 1.451 hectáreas de cobertura vegetal y generaron emergencias en 49 municipios del departamento.
¿Cuáles municipios sufrieron la mayor extensión de vegetación destruida por el fuego en las últimas horas?
Las zonas más perjudicadas fueron la vereda Porvenir Río en Mosquera, con 40 hectáreas liquidadas, y la vereda Igua en Viotá, donde las llamas destruyeron 48 hectáreas antes de ser completamente sofocadas por los organismos de socorro.
¿Qué consecuencias ha dejado la emergencia ambiental en la fauna silvestre de Cundinamarca?
La Corporación Autónoma Regional (CAR) reportó la muerte de un puercoespín arborícola, un tamandúa y un armadillo en Villeta, Guaduas y Caparrapí, además del rescate de un mono nocturno con quemaduras graves que recibe atención veterinaria en Tocaima.
¿Dónde puede la ciudadanía reportar animales silvestres en peligro por los incendios forestales?
La autoridad ambiental dispuso la línea telefónica 316 524 4031 para que los habitantes del departamento informen a tiempo sobre ejemplares heridos, desplazados o amenazados por las llamas durante la fase crítica del fenómeno de El Niño.