Un alarmante caso de tráfico ilegal de fauna silvestre quedó registrado en el Aeropuerto Internacional Rafael Núñez de Cartagena. Uniformados de la Policía Aeroportuaria capturaron en flagrancia a un ciudadano de 25 años, natural de Chimichagua (Cesar), quien pretendía salir del país con destino a República Dominicana transportando dos ardillas coloradas (Sciurus granatensis) ocultas en sus partes íntimas.
Las autoridades confirmaron que esta es la segunda vez que detectan esta misma modalidad de tráfico en la terminal aérea de la capital bolivarense.
Los dos ejemplares de fauna silvestre, protegidos por la legislación ambiental colombiana, fueron tasados en un valor ecológico superior a los 30 millones de pesos.
“No permitiremos que nuestra biodiversidad sea objeto de tráfico ilegal. Continuaremos fortaleciendo los controles en aeropuertos, terminales y demás puntos estratégicos para proteger las especies silvestres y llevar ante la justicia a quienes atenten contra los recursos naturales del país”, señaló el brigadier general Gelver Yecid Peña Araque, comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena.
¿Las ardillas fueron drogadas?
De acuerdo con las investigaciones, los especímenes eran transportados adheridos a los genitales del capturado y, presuntamente, les habían suministrado sustancias estupefacientes o sedantes para evitar que se movieran o emitieran ruidos durante los controles aeroportuarios.
Adicionalmente, los animales se encontraban confinados dentro de una bolsa de tela que solo tenía unas pequeñas perforaciones, lo que restringía de forma extrema su capacidad de respiración.
Debido a las pésimas condiciones del traslado y al efecto de los fármacos, una de las ardillas no resistió y falleció. Mientras, la ardilla sobreviviente fue trasladada de urgencia al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) del Establecimiento Público Ambiental (EPA Cartagena).
Allí, un equipo de profesionales especializados atiende de manera prioritaria al animal para contrarrestar los efectos nocivos de la droga suministrada, manteniéndolo bajo monitoreo permanente e hidratación con suero, con la expectativa de liberarlo en su hábitat una vez se recupere por completo.
“Las ardillas habían sido drogadas y estaban siendo transportadas de manera cruel y violenta en los genitales de este individuo. Agradecemos la buena gestión de la Policía Aeroportuaria, que siempre ha estado muy junta a identificar y detener a este tipo de sujetos. Y con la buena gestión del Establecimiento Público Ambiental, hemos estado siempre atentos a acompañar el rescate y luego traer a estos animales, víctimas del tráfico ilegal de fauna silvestre, a nuestro Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre para que sean recuperados y, posteriormente, liberados en su ecosistema natural”, expresó Mauricio Rodríguez, director del EPA Cartagena.
Consecuencias penales para el capturado
El implicado fue puesto a disposición de la Fiscalía para responder por una serie de delitos tipificados en el Código Penal Colombiano (Ley 599 de 2000). Los cargos imputados corresponden al aprovechamiento ilícito de los recursos de fauna y flora silvestres; tráfico de fauna y delitos contra la vida, la integridad física y emocional de los animales (muerte a animal).
Asimismo, tanto la Policía Nacional como la autoridad ambiental distrital hicieron un llamado urgente a los ciudadanos y turistas para que se abstengan de comprar, vender o comercializar especies nativas, recordando que el tráfico de fauna destruye el equilibrio de los ecosistemas y genera un profundo sufrimiento y muerte en la fauna del país.