En Bogotá se realizó el traslado de un hipopótamo monumental por las calles del centro de la ciudad. Aunque la escena sorprendió a peatones y conductores, no se trataba de un animal real, sino de “Resiliencia”, la escultura creada por el artista antioqueño Camilo Acosta.
Esta escultura quedará situada en el pasaje peatonal frente al Edificio Murillo Toro, tras permanecer varios meses en exhibición en los jardines exteriores del Museo Nacional de Colombia.
Traslado de la escultura
La movilización de la obra requirió maniobras técnicas y el uso de grúas para trasladar la estructura de gran formato por el centro de la capital. La pieza, de color anaranjado intenso, mide más de tres metros de largo y pesa cerca de 1.200 kilos.
En diálogo con La FM, Camilo Acosta aseguró que la intención de llevar la obra al centro de Bogotá es acercar el arte a los ciudadanos y recuperar espacios urbanos a través de la cultura.
Recorrido desde el Museo Nacional
“La obra fue muy bien recibida por los ciudadanos en el área del Museo Nacional. Lo que queremos es trasladarla a una zona más céntrica para recuperar espacios que de pronto habían sido olvidados y generar más conciencia y cultura ciudadana”, afirmó el artista.
El creador explicó que “Resiliencia” permanecerá cerca de dos años en este nuevo punto de la ciudad y espera que las personas se apropien de ella: “La idea es que todos se acerquen a visitarla, se tomen fotos y la cuiden, porque la obra es de todos”, comentó.
Según el artista, al tratarse de una especie invasora históricamente en Colombia, qué llegó producto del pasado oscuro de nuestro país y no pertenece originalmente al territorio colombiano, también representa la capacidad de adaptación y resistencia frente a las adversidades.
Una especie no endémica
“El hipopótamo se usó simplemente como referencia. Al ser una especie que no es endémica de nuestra región, le ha tocado adaptarse también y tener una resistencia diferente a las adversidades que ha tenido el medio ambiente”, señaló.
La escultura plantea una metáfora sobre la relación entre el ser humano y el medio ambiente. Sobre el lomo del hipopótamo se encuentra una figura humana acompañada por un ave, elementos que simbolizan resistencia y esperanza.
“El hipopótamo quiso representar el medio ambiente; la figura humana es la capacidad del ser humano de resistir y adaptarse a los cambios, y el pajarito representa la esperanza del mañana”, explicó Acosta.
La obra fue realizada completamente a mano en alambre recocido, un material complejo de manipular. “Tiene un peso aproximado de 1.200 kilos y está hecha en su totalidad a mano. Fue un trabajo intenso, pero logramos el objetivo”, concluyó el escultor.
Así se dio el camino de este hipopótamo “Resiliencia” hecho en alambre que, desde el arte encontró un nuevo hogar en el centro de la ciudad. Una historia diferente ha tenido alrededor de 200 hipopótamos reales en Antioquia, dispersos en el Magdalena Medio, que siguen a la espera de un desenlace para esta especie.
Clave del tema en cuatro preguntas
1. ¿Qué es “Resiliencia” y quién la creó?
“Resiliencia” es una escultura monumental en forma de hipopótamo creada por el artista antioqueño Camilo Acosta. Está elaborada completamente a mano en alambre recocido.
2. ¿A dónde fue trasladada la escultura en Bogotá?
La obra fue trasladada desde los jardines del Museo Nacional de Colombia hasta el pasaje peatonal frente al Edificio Murillo Toro, en el centro de Bogotá.
3. ¿Cuál es el significado de la escultura?
La pieza simboliza la relación entre el ser humano y el medio ambiente. El hipopótamo representa la naturaleza, la figura humana la capacidad de adaptación y el ave la esperanza.
4. ¿Cuánto tiempo permanecerá la obra en su nueva ubicación?
Según el artista, la escultura estará instalada en ese punto del centro de Bogotá durante aproximadamente dos años, como parte de una intervención cultural del espacio público.