Con el fin de ampliar las oportunidades académicas y laborales de los colombianos, los colegios en el país suelen enseñar el inglés como asignatura obligatoria y desde cursos elementales.
El dominio de este idioma fortalece la formación y las competencias profesionales. Además, facilita el acceso a información científica, tecnológica y cultural que, en muchos casos, se produce y difunde en inglés y permite participar en intercambios, becas y programas internacionales.
Pero también es importante para mejorar la competitividad del país. En una economía que requiere de comercio exterior, turismo e inversión extranjera, contar con ciudadanos que manejen una segunda lengua favorece la comunicación con otros mercados y culturas.
A pesar de la importancia del inglés como segunda lengua, la Corte Constitucional se pronunció frente a la exigencia de esta asignatura en los colegios, indicando que determinados estudiantes no necesitan aprobarla cuando demuestren casos especiales.
En una reciente sentencia, la Corte recordó que las instituciones deben garantizar el acceso a la educación de niños, niñas y adolescentes del país.

Colegios ya no pueden exigir inglés para pasar el año en casos especiales
Al analizar el caso de una joven que perdió séptimo grado por no superar la asignatura, el alto tribunal hizo un llamado a la institución donde estudia la menor.
Se trata de un colegio ubicado en el departamento de La Guajira y que, según denunció su acudiente, se negó a cobijar a la estudiante con un enfoque educativo diferencial que reconociera su identidad como perteneciente a la comunidad Wayuu, bilingüe en los idiomas español y wayuunaiki.
"La cosmovisión del pueblo Wayuu y el uso de la lengua wayuunaiki son contrarias a la incorporación de un idioma extranjero", aseguró la acudiente, y agregó que la joven intentó aprender inglés, pero no pudo.
De tal manera que la acudiente presentó una tutela contra el colegio al considerar que a la menor le habían vulnerado sus derechos a la educación y otros derechos contemplados para la niñez en la Constitución Política de Colombia. Pero un juez la negó.
Así que la Sala Segunda de la Corte Constitucional tomó el caso y, en su sentencia T-442 de 2025, encontró que el colegio había vulnerado los derechos de la menor. "El colegio no tuvo en cuenta su identidad cultural ni su bilingüismo propio, en tanto reprobó séptimo grado porque perdió la materia inglés y esto la llevó a abandonar voluntariamente sus estudios", explicó el magistrado Juan Carlos Cortés en la sentencia.
El magistrado consideró que obligar a la menor a cursar inglés es desproporcionado y que el colegio debió "flexibilizar el modelo educativo desde un enfoque étnico y de género".
Además, el tribunal consideró que el establecimiento debió contemplar eximir a la estudiante de cursar inglés, debido a que ya domina dos lenguas, el wayuunaiki y el español.

Casos en los que los estudiantes no deben estudiar inglés en colegios
La Corte indicó en su sentencia que los colegios deben flexibilizar su modelo para propender por el derecho a la etnoeducación, a fin de garantizar "una enseñanza que respete y desarrolle la identidad cultural y bilingüe" de los estudiantes que pertenezcan a otras etnias y comunidades.
Por eso, en casos particulares como el de la joven Wayuu, no es necesario que se curse inglés cuando ya se dominan dos lenguas.
"No se trata de una educación distinta en todo sentido a la que se imparte al resto de la población, sino de una educación que, además de brindar herramientas, habilidades y conocimientos que se dan a todas las personas, entiende que debe ser sensible a especiales condiciones étnicas", dijo la Corte en la sentencia T-442 de 2025.
El alto tribunal recordó, además, que el Ministerio de Educación definió en su Decreto 804 de 1995 los lineamientos que deben seguir los colegios con estudiantes de comunidades indígenas o que se ubiquen en territorios indígenas.
Así mismo, la Corte precisó que "el Estado está en la obligación de proteger y preservar la diversidad y autonomía de las comunidades indígenas, lo cual supone defender sus lenguas tradicionales por ser una manifestación cultural que merece una especial protección constitucional".
Para el caso particular de la estudiante de La Guajira, la corporación le ordenó al colegio diseñar un modelo con "estrategias pedagógicas diferenciadas y culturalmente pertinentes".
A la joven le dijo que, bajo su decisión, estaba volver a estudiar en ese colegio o matricularse en otro. Además, le recalcó que podía decidir si quería estudiar inglés o no, sin que eso signifique dejar sus convicciones y creencias como parte del pueblo Wayuu.