Un estudio de la Universidad Manuela Beltrán encendió las alertas sobre el uso de cascos de moto compartidos en servicios de transporte por aplicaciones. La investigación, liderada por Diana Sandoval, magíster en salud pública, encontró microorganismos en la totalidad de los elementos analizados, entre ellos bacterias aerobias, coliformes, levaduras e incluso un caso de E. coli.
Durante una entrevista en La FM, Sandoval explicó que el propósito del trabajo fue aportar evidencia científica para respaldar la necesidad de adoptar medidas de higiene en este tipo de implementos, utilizados por decenas de pasajeros cada día.
"Analizamos 32 cascos de usuarios que utilizan las aplicaciones de moto. En el 100 % de los cascos analizados encontramos algún tipo de microorganismos", afirmó.
La investigadora detalló que el 90 % de los cascos presentaba bacterias aerobias, asociadas con piel muerta y sudoración; el 32 % tenía bacterias coliformes y el 59 % registró presencia de levaduras.
El hallazgo que más preocupó al equipo investigador fue la identificación de E. coli en uno de los cascos.
"La E. coli es una bacteria que se encuentra directamente en el intestino. Básicamente llegó ahí porque alguien fue al baño y no se lavó las manos y después tuvo contacto con este casco", explicó Sandoval.
La experta aclaró que el estudio no demuestra que las personas se hayan enfermado por usar estos cascos, pero sí evidencia una cadena de contaminación que, a su juicio, debería evitarse.
"No estamos diciendo que nadie se haya enfermado hasta este momento. Pero esas cadenas de transmisión son inaceptables y no deberían estar en la piel del rostro ni en el cuero cabelludo de quienes utilizan este servicio", señaló.
¿Qué riesgos para la salud tienen los cascos de moto compartidos?
La magíster en salud pública indicó que la piel funciona como una barrera natural frente a muchos microorganismos. Sin embargo, el riesgo aumenta cuando existen lesiones, heridas o enfermedades que disminuyen las defensas del organismo.
"Cuando tenemos pústulas de acné, rasguños o laceraciones, la colonización de estas lesiones puede llevar a eventos muy graves", explicó.
Según la investigadora, en escenarios extremos algunas bacterias podrían provocar infecciones que requieran hospitalización y tratamiento con antibióticos por vía intravenosa.
También mencionó problemas más frecuentes como dermatitis, infecciones por hongos, caspa causada por microorganismos, conjuntivitis y pediculosis, dependiendo del estado del casco y de las condiciones del usuario.
Sandoval destacó que las personas con enfermedades crónicas o con sistemas inmunológicos comprometidos constituyen uno de los grupos con mayor riesgo frente a este tipo de exposición.
¿Cómo reducir el riesgo al usar cascos de moto compartidos?
Durante la entrevista, la investigadora entregó varias recomendaciones dirigidas tanto a pasajeros como a conductores de motocicletas que prestan servicios mediante aplicaciones.
Entre ellas mencionó el lavado de manos antes y después de manipular el casco, además de evitar tocarse los ojos, la boca u otras mucosas inmediatamente después de utilizarlo.
También recomendó usar elementos de protección personal que funcionen como barrera entre la piel y el casco.
"Pueden utilizar gorros quirúrgicos, tapabocas, las colleras que usan los motociclistas o balaclavas desechables diseñadas para estos dispositivos", indicó.
Además, sugirió que los usuarios consulten si existe algún procedimiento de limpieza antes de aceptar un casco compartido.
Sandoval aseguró que actualmente no existe una política pública que establezca protocolos obligatorios para la limpieza y desinfección de estos elementos.
"En este momento no hay ninguna política pública que haga seguimiento a la higiene de estos productos que pasan de piel en piel", afirmó.
Como propuesta, planteó que los conductores cuenten con al menos dos cascos para alternar su uso, permitiendo limpiar, desinfectar y airear cada uno entre pasajeros.
"Ojalá cada usuario pudiera tener su propio casco o, mínimo, que el operador del servicio pudiera realizar el proceso de limpieza y desinfección entre un pasajero y otro", concluyó.
Preguntas frecuentes sobre salud pública
¿Qué encontró el estudio sobre los cascos de moto compartidos?
El estudio encontró microorganismos en el 100 % de los cascos analizados, incluyendo bacterias aerobias, coliformes, levaduras y un caso de E. coli, lo que evidencia la necesidad de mejorar las condiciones de higiene.
¿Qué enfermedades podrían asociarse al uso de cascos contaminados?
Según la investigadora, pueden presentarse dermatitis, conjuntivitis, infecciones por hongos, pediculosis y, en personas con lesiones o defensas bajas, infecciones más graves que requieran atención médica.
¿Cómo protegerse al usar un casco de moto compartido?
Las recomendaciones incluyen lavarse las manos antes y después de usar el casco, utilizar gorros quirúrgicos o balaclavas desechables, evitar tocarse la cara tras manipularlo y preguntar por los protocolos de limpieza del implemento.