El sector Transporte ejecutó en 2025 menos de la mitad de su presupuesto, convirtiéndose en el peor desempeño registrado en los últimos siete años, mientras que el subsector de obras civiles mostró señales de recuperación y aportó al crecimiento económico. Así lo informó la Cámara Colombiana de la Infraestructura en la cuarta edición de su informe “Infraestructura A Fondo”, presentado en Bogotá el 5 de marzo de 2026.
Obras civiles impulsan el crecimiento económico
Durante el cuarto trimestre de 2025, el subsector de obras civiles creció 6,3% frente al mismo periodo de 2024, en contraste con la caída de 2,6% que registró el sector construcción en su conjunto. De acuerdo con la información presentada, la infraestructura se consolidó como el principal motor del crecimiento sectorial.
El comportamiento positivo estuvo asociado al avance físico de proyectos estratégicos que alcanzaron niveles significativos de ejecución. Entre ellos se encuentran la Primera Línea del Metro de Bogotá y varias concesiones 4G y 5G.
Los porcentajes de avance reportados incluyen Bogotá-Girardot con 82,2%; Santana-Mocoa-Neiva con 88,2%; Popayán-Santander de Quilichao con 46,4%; Nueva Malla Vial del Valle del Cauca y Accesos Cali-Palmira con 48%; Sabana de Torres-Curumaní con 26,7%; Buenaventura-Buga con 19,9%; y Puerto Salgar-Barrancabermeja con 13,3%.
Según explicó María Consuelo Araújo, presidenta ejecutiva de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, “cuando los proyectos alcanzan masa crítica de ejecución el impacto sobre el crecimiento económico es inmediato, lo que evidencia la incidencia directa de la obra pública en la dinámica productiva”.
Rezago histórico en la ejecución del sector Transporte
A pesar de que en 2025 el sector Transporte comprometió el 98% de su presupuesto, solo ejecutó el 46,3% de los recursos, cifra que se ubica 26,6 puntos porcentuales por debajo del promedio registrado entre 2019 y 2024 y 41,4 puntos por debajo de la ejecución del Presupuesto General de la Nación. Se trata del resultado más bajo desde que existen registros en el Portal de Transparencia del Ministerio de Hacienda.
El mayor rezago se concentró en el Instituto Nacional de Vías (Invías), entidad que cerró la vigencia con más de un billón de pesos sin ejecutar en proyectos viales estratégicos. De 62 obras que suman 1,08 billones de pesos, se ejecutaron 230.979 millones, equivalentes a un promedio de 17,6%.
Entre las obras con ejecución nula o crítica figuran Calarcá-Circasia, Hobo-Yaguará y Chinchiná-Manizales, todas con 0%; Duitama-Sogamoso-Aguazul con 0,3%; Lorica-Chinú con 3%; accesos marítimos con 4,2%; Los Curos-Málaga con 5,2%; Altamira-Florencia con 8,3%; Turbo-Paraguachón con 9,6%; y la vía alterna al puerto de Santa Marta con 19,1%.
En el ámbito aeroportuario, bajo responsabilidad de la Aerocivil, también se reportaron rezagos. De 14 aeródromos incluidos en el programa Asaes, solo seis cuentan con contratos activos y el avance físico promedio es de 3%, mientras que ocho no registran procesos de contratación en curso.
Retos en transporte urbano y presión sobre costos
El informe también detalla desafíos estructurales en los sistemas de transporte masivo e infraestructura urbana, diferenciando entre los Sistemas Estratégicos de Transporte Público (Setp) para ciudades intermedias y los Sistemas Integrados de Transporte Masivo (Sitm) para grandes áreas metropolitanas.
En los Setp (Valledupar, Neiva, Pasto, Armenia, Montería, Popayán, Sincelejo y Santa Marta) el principal reto es consolidar la reorganización del transporte colectivo tradicional, formalizar operadores y fortalecer la capacidad técnica de los entes gestores para garantizar sostenibilidad operativa.
En los Sitm (Barranquilla, Pereira, Bucaramanga, Cartagena, Cali, Valle de Aburrá y Bogotá) el desafío es de carácter fiscal y financiero. Estos sistemas requieren equilibrio en los fondos de estabilización tarifaria, sostenibilidad a largo plazo y avances en la transición hacia flotas de bajas o cero emisiones.
Adicionalmente, la CCI afirma que el aumento del salario mínimo y la reducción de la jornada laboral a 42 horas impactan la estructura de costos de los proyectos. La mano de obra representa en promedio el 16,9% del presupuesto de una obra civil, con variaciones de 28% en puertos y represas y 14% en proyectos viales, férreos y aeroportuarios. En un contexto de restricciones fiscales, estas variables inciden directamente en la planeación y sostenibilidad de la infraestructura.
La Cámara Colombiana de la Infraestructura señaló que el desafío no se limita a construir nuevas obras, sino a consolidar sistemas técnica y financieramente estables que fortalezcan la competitividad y la conectividad regional.