A pocas horas de la elección de la nueva mesa directiva del Senado, el congresista electo del Pacto Histórico Alejandro Ocampo descartó -por ahora-, que su bancada presente un candidato propio para disputar la presidencia de esa corporación, durante el primer año del nuevo periodo legislativo.
El congresista explicó que esa posibilidad no ha sido discutida dentro de la colectividad y que la prioridad será escuchar las propuestas de los dos aspirantes que actualmente están en la contienda: el senador Alfredo Deluque, respaldado por una amplia coalición de partidos, y el senador Honorio Henríquez, candidato del Centro Democrático.
“La verdad, no hablamos de eso. Sería si no llegamos a un acuerdo con ninguno de los candidatos, pues sacar otra. Pero, la verdad, hoy no estamos pensando en eso; pensamos que hay dos candidaturas. Vamos a escuchar ambas candidaturas”, afirmó.
El senador agregó que “quienes están encargados de esa tarea tendrán que reunirse con las distintas bancadas que tienen candidaturas".
El voto del Pacto podría inclinar la balanza
Las declaraciones del senador electo se conocen en medio de la intensa puja por la Presidencia del Senado. Aunque, en las últimas horas, Alfredo Deluque ha logrado consolidar una mayoría con el respaldo de varias colectividades, el apoyo del Pacto Histórico continúa siendo determinante.
La razón es que esa colectividad cuenta con la bancada más numerosa del Senado, integrada por 26 congresistas, por lo que su decisión podría terminar de inclinar la balanza en la definición voto a voto.
Incluso, en los últimos días también surgieron especulaciones sobre una eventual alianza entre el Pacto Histórico y el Centro Democrático para respaldar la candidatura de Honorio Henríquez.
Ese escenario fue interpretado por el ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, como una estrategia para dificultar la gobernabilidad del presidente electo, Abelardo de la Espriella, en el inicio de su mandato.
Una oposición ya oficializada por el Pacto Histórico
La definición del Pacto Histórico cobra mayor relevancia porque la colectividad ya oficializó su decisión de actuar como partido de oposición al gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella, en el marco del Estatuto de la Oposición.
Con esa decisión, los 26 senadores y 43 representantes a la Cámara del movimiento anunciaron que ejercerán control político sobre la nueva administración y fijarán una posición independiente frente a las iniciativas del Ejecutivo.
En ese contexto, el respaldo que finalmente otorgue la bancada a alguno de los candidatos para la Presidencia del Senado será una de las primeras señales sobre la estrategia política que asumirá el Pacto Histórico en el nuevo Congreso y sobre la forma en que ejercerá su papel como principal fuerza de oposición durante el cuatrienio.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Presidencia del Senado tendrá candidato del Pacto Histórico?
El congresista Alejandro Ocampo descartó que la bancada presente una candidatura propia para el primer año legislativo. La prioridad de la colectividad será escuchar las propuestas de Alfredo Deluque y Honorio Henríquez antes de tomar una decisión definitiva.
¿Pacto Histórico definirá la elección de la mesa directiva con sus 26 votos?
La bancada más numerosa de la corporación tiene en sus manos el poder de inclinar la balanza en la votación final. Aunque Alfredo Deluque consolida mayorías, el respaldo de este movimiento sigue siendo el factor determinante en la puja.
¿Oposición del Pacto Histórico al gobierno de Abelardo de la Espriella ya es oficial?
Sí, la colectividad radicó formalmente su postura bajo el Estatuto de la Oposición con sus 26 senadores y 43 representantes. Desde este rol, ejercerán un estricto control político e independencia frente a los proyectos del nuevo Ejecutivo.
¿Estrategia política del Pacto Histórico en el nuevo Congreso se medirá con este voto?
Así es, el respaldo final a cualquiera de los aspirantes a la presidencia será la primera señal de cómo actuará la bancada. Este movimiento definirá el rumbo de la principal fuerza de oposición en el inicio del mandato de Abelardo de la Espriella.