La sesión plenaria del Congreso de la República convocada en el marco del Día de la Memoria y la Solidaridad con las Víctima del conflicto armado fue levantada por falta de quórum.
En el recinto solo estaban presentes ocho senadores y 19 representantes a la Cámara, lo que obligó, por ley, a suspender la jornada en medio de las intervenciones de quienes habían viajado desde distintas regiones del país para ser escuchados.
El hecho generó rechazo inmediato entre las víctimas, que calificaron lo ocurrido como una falta de respeto en una de las fechas más simbólicas para el país en materia de memoria histórica.
“Un hecho deshonroso”
El presidente del Congreso, Lidio García, reconoció la gravedad de lo ocurrido y aseguró que se buscará abrir un nuevo espacio formal para escuchar a las víctimas en los próximos días.
“Aquí no solamente fallaron los congresistas, aquí también falló el Gobierno. No veo al ministro del Interior ni a los responsables del tema de víctimas”, afirmó.
El senador calificó la situación como “deshonrosa” y subrayó que el acompañamiento a las víctimas es una obligación del Estado en su conjunto.
“Es un tema que es de ley y que debemos cumplir todos. Lo menos que podemos hacer con las víctimas es acompañarlas en este momento”, agregó.
Víctimas hablan de “falta de respeto”
Las críticas más contundentes vinieron desde las propias víctimas. Adriana Pérez, una de las voceras, cuestionó que, tras más de una década de participación en el Congreso, nunca había ocurrido una situación similar.
“Fueron por los votos al territorio y hoy desconocen a las víctimas aquí en el Congreso. En 12 años es la primera vez que se levanta una sesión”, señaló.
Pérez también reprochó que la decisión se haya tomado en medio de una fecha conmemorativa.
“Es la primera vez que un congresista solicita quórum para levantar el Día de la Memoria y la Solidaridad con las víctimas. Eso es una falta de respeto”, afirmó.
Denuncian revictimización y uso político
Durante su intervención, la vocera advirtió que lo ocurrido constituye un nuevo episodio de revictimización, especialmente para quienes viajaron durante horas para participar en la jornada.
“Hay víctimas que viajaron más de dos horas para ser escuchadas y ni siquiera pudimos terminar, ni de manera informal, un día que era de memoria y solidaridad”, dijo.
También cuestionó el trasfondo político de lo ocurrido y pidió respeto por estos espacios.
“No era el día de los congresistas, era el día de las víctimas. Y hoy queda claro que no fuimos nosotras quienes pedimos levantar la sesión, fueron los congresistas”, concluyó.