Una solicitud formal ante la Procuraduría General de la Nación pide la apertura de una investigación disciplinaria y la suspensión provisional del alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla, por presunta participación en política durante actividades realizadas en el marco de la Semana Santa.
El documento, radicado por un ciudadano, también solicita que se investigue a otros funcionarios de la administración municipal, entre ellos la directora del Instituto Municipal de Cultura (IMCT), Natalia Melissa Torres, y el director de Neomundo, Julián Andrés Díaz Zambrano.
La petición surge tras la polémica generada por la presencia del exalcalde Jaime Andrés Beltrán en tarima junto al mandatario local durante un evento masivo de ‘BucaraSanta’. Beltrán, quien actualmente se desempeña como director de regiones de la campaña presidencial de Abelardo De la Espriella, lo que desató cuestionamientos sobre un posible proselitismo político en un evento financiado con recursos públicos.
Según el documento, el evento habría sido organizado con apoyo del contrato 0331-D4 del 28 de enero de 2025, suscrito entre el IMCT y Neomundo, lo que también motiva una solicitud de revisión jurídica sobre la naturaleza de este convenio "de acuerdo con el objeto y a los apoyos que se vienen dando por medio del mismo para actividades no propias de la Alcaldía de Bucaramanga", se lee en el escrito.
En el apartado de pruebas, se aportan informes de prensa, copia del contrato, enlaces de redes sociales y un video publicado por el exmandatario Beltrán, donde se evidencia su presencia en tarima junto al alcalde, como también a asistentes con elementos relacionados con campaña presidencial de Abelardo De la Espriella.
Frente a la controversia, el secretario del Interior de Bucaramanga, Alfonso Pinto Fratalli, se pronunció sobre la situación.
“Todos los eventos eran de libre entrada y él es un libre ciudadano que puede ingresar a los eventos. No le veo ningún inconveniente (...) no lo vi haciendo proselitismo, no lo vi haciendo ningún llamado o invitación a votar por nadie, sino participando de un evento religioso”, afirmó el funcionario.
Ante el cuestionamiento sobre si no es lo mismo asistir como ciudadano que estar en tarima junto al alcalde, Pinto respondió: “Ninguno participó en política. Si estuvieron en la tarima juntos, más allá de la amistad que los pueda envolver, participaron de un evento propio de la fe que ellos profesan”.
Aunque no existe hasta ahora un pronunciamiento oficial de la Procuraduría sobre la apertura del proceso, expertos han señalado que la participación en política de servidores públicos no solo se evalúa por llamados explícitos al voto, sino también por actos que puedan interpretarse como favorecimiento indirecto a campañas, especialmente en escenarios públicos.