El general en retiro Rodolfo Bautista Palomino López seguirá preso en el Centro de Estudios Superiores de la Policía (Cespo). La Corte Suprema de Justicia le negó una acción de tutela con la que buscaba su libertad en medio de la condena que el alto tribunal le impuso el año pasado.
Palomino se entregó al Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) el 24 de noviembre de 2025, tres meses después de que la Sala de Primera Instancia de la Corte anunciara su condena por tráfico de influencias de servidor público, y una semana antes de que fijara el monto de la pena en siete años de cárcel.
Desde entonces, permanece detenido. La Corte Suprema le negó la libertad condicional y la prisión domiciliaria, y ordenó su captura antes de la lectura de la sentencia, lo que para el ex alto oficial es desproporcionado. Con la tutela, pretendía ser libre, como medida provisional y como pretensión de fondo.
La Sala de Casación Penal avocó conocimiento del recurso —la primera etapa formal del trámite— el 14 de enero, dejando atrás una serie de colisiones internas. El auto que admitió la demanda negó la medida cautelar, lo que significaba que el exdirector de la Policía continuaba recluido hasta el fallo.
Un estanque retrasó la tutela de Palomino
El amparo se había quedado en una especie de limbo antes de la vacancia judicial, el período de receso de las altas cortes que empezó el 20 de diciembre de 2025 y terminó el 10 de enero de 2026. Dos salas del alto tribunal chocaban frente al trámite.
La última de las decisiones del año pasado quedó registrada en un auto de ocho páginas que la Sala de Casación Civil aprobó el 18 de diciembre y notificó al día siguiente. Las tres magistradas y los tres magistrados aprobaron la postura por unanimidad.
El entonces presidente de la Corte, Francisco Ternera, estuvo de acuerdo con la determinación, de la que el magistrado Fernando Jiménez fue ponente. La Civil se desmarcó de la tutela y aseguró que no es competente para resolverla, sino que debía hacerlo la Sala Penal.
"Sería del caso que la Sala emitiera pronunciamiento en torno a la tutela que Rodolfo Bautista Palomino López formuló contra la Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia, de no ser porque carece de competencia para ello", señaló el auto desde su primera hoja.
El choque interno de la Corte Suprema
Para la Sala Civil, "quien debe conocer y decidir en primera instancia la presente salvaguarda es la Sala de Casación Penal", porque es "superior funcional" de la Sala de Primera Instancia —o sea, es el órgano que le sigue en jerarquía a la Especial—, así que le envió el expediente.
El problema era que la Sala Penal ya había recibido la tutela y, al igual que su homóloga presidida por Hilda González, aseveró que no era competente. El 2 de diciembre el magistrado Gerson Chaverra, expresidente de la Corte, firmó un auto de cinco páginas que también se apartó de la demanda.
A diferencia del documento de la Sala Civil, el de la Sala Penal solo tenía el aval de Chaverra. El expediente llegó el 13 de enero a la secretaría de la Sala que lidera Myriam Ávila, que luego le informó al magistrado de la posición de la Sala Civil. El expresidente accedió.
La defensa de Palomino alegaba una vulneración del derecho fundamental al debido proceso. "El conocimiento del asunto debe ser asignado a la Sala Civil, Agraria y Rural de esta corporación", sostuvo el magistrado Chaverra, basándose en normativas de repartos entre despachos judiciales.
Con el proceso destrabado, Palomino seguirá preso
En términos simples, el reglamento interno de la Corte dice que las tutelas contra una sala son responsabilidad de la que le sigue en orden alfabético. Así, un amparo contra la Sala Especial de Primera Instancia sería competencia de la Sala de Casación Civil. La disputa, en todo caso, terminó en enero.
Chaverra debía examinar los argumentos de la defensa de Palomino y de la Sala de Primera Instancia. Vinculó al litigio al Cespo, la fiscalía delegada que investigó al exuniformado y al grupo de asuntos jurídicos de la Policía. La ponencia de Chaverra terminó derrotada el 29 de enero.
El magistrado Diego Eugenio Corredor Beltrán tomó el caso posteriormente, presentó su proyecto de fallo y la Sala negó la tutela el 5 de febrero. La magistratura aún no ha firmado la sentencia, así que no es pública. Lo cierto es que Rodolfo Palomino seguirá purgando su condena tras las rejas.
Jorge Caldas, el magistrado ponente de la condena a Palomino, pidió negar la tutela cuando aún estaba en la Sala Civil. En 2014, el entonces director de la Policía del gobierno de Juan Manuel Santos, Palomino, presionó a una fiscal para que suspendiera una orden de captura contra Luis Gonzalo Gallo.