En el corregimiento de Campo Dos, zona rural del municipio de Tibú, la comunidad denunció la incursión de hombres armados, presuntamente pertenecientes a las disidencias de las Farc, quienes estarían ingresando a las viviendas en busca de integrantes del ELN.
El alto consejero para la Paz, Luis Fernando Niño, aseguró en entrevista con La FM que la situación de orden público en el Catatumbo sigue siendo crítica.
“Lamentablemente, desde hace 14 meses no cesan las acciones violentas en la región. Hoy, desde muy temprano, la población reporta nuevamente la presencia de hombres armados que estarían recorriendo casa por casa, solicitando a los habitantes salir de sus viviendas para proceder con requisas”, indicó.
Niño también advirtió que en los últimos días se han intensificado los hechos de violencia. Según explicó, tanto el ELN como las disidencias de las Farc han instalado retenes ilegales en diferentes vías del Catatumbo, donde detienen a las personas que se movilizan en vehículos, motocicletas o a pie, para revisar sus documentos y teléfonos celulares.
Frente a esta situación, el funcionario señaló que se han adoptado medidas para reforzar la seguridad en la zona. “Se han fortalecido las acciones conjuntas entre la Policía y el Ejército, especialmente en labores de inteligencia, con el objetivo de proteger a la población civil”, puntualizó.
De manera paralela, las autoridades investigan la denuncia sobre el secuestro de cinco personas, ocurrido el pasado lunes 23 de marzo en la vía Cúcuta-Tibú. Hasta el momento se desconoce el paradero de estas personas, en medio de un contexto en el que este delito se ha vuelto recurrente en la región, atribuido a los grupos armados en confrontación.
La situación ha encendido las alertas por un posible desplazamiento masivo de familias campesinas. De acuerdo con cifras del puesto de mando unificado, desde el inicio de la confrontación entre el ELN y las disidencias de las Farc en el Catatumbo, al menos 101.439 personas han sido desplazadas forzosamente.
Del total de víctimas, 50.322 han llegado a Cúcuta, mientras que Ocaña ha recibido 20.644 personas y Tibú reporta 12.664 desplazados. Las autoridades advierten que una parte significativa de esta población no ha podido regresar a sus territorios debido a las amenazas persistentes y al riesgo de reclutamiento forzado.
Finalmente, se conoció que actualmente se mantiene activa la mesa de diálogos con las disidencias del frente 33 de las Farc, y se espera que la situación de orden público en el Catatumbo sea analizada en Bogotá entre delegados del Gobierno Nacional y representantes de ese grupo armado. Entretanto, los diálogos con el ELN permanecen suspendidos.