La Fiscalía y la Policía desmantelaron una red de trata de personas que valiéndose de falsas promesas laborales y ofrecimientos de salarios millonarios en Oslo (Noruega) engañaba a jóvenes mujeres en condición de vulnerabilidad en Cali y otras zonas del país, que luego eran explotadas sexualmente en Europa.
“Con falsas promesas laborales y ofrecimientos de salarios millonarios en Oslo (Noruega), una red de trata personas captaba a jóvenes en condición de vulnerabilidad en Cali (Valle del Cauca)
De acuerdo con los investigadores de la Fiscalía tras convencerlas bajo engaños las víctimas viajaban a Europa, pero una vez llegaban a su destino en Oslo, eran sometidas a amenazas, tratos degradantes y a violencia sexual.
En desarrollo de los operativos de los agentes de policía judicial fueron identificados y capturados Chilari Dayana Hernández Díaz y Johan Alexander Cadena Roa, tras ser sindicados de integrar esta peligrosa estructura criminal trasnacional.
Se declaran inocentes
Ante la gravedad de los hechos una fiscal especializada presentó a los capturados ante un juez penal de control de garantías y les formuló imputación de cargos por los delitos de concierto para delinquir agravado y trata de personas.
Al ser interrogados por el juez a cargo del proceso los capturados no aceptaron los cargos imputados por la Fiscalía.
¿Cuál era el rol que cumplía esta pareja?
En el curso de la investigación liderada por una fiscal de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos se estableció que, entre julio y noviembre de 2023, supuestamente Hernández Díaz contactó a tres mujeres y les solicitó estudios fotográficos en ropa interior, les gestionó pasaportes y tramites consulares.
También se determinó que Hernández Díaz coordinaba la expedición de cartas de invitación para que las víctimas de esta red criminal pudieran viajar a Noruega y aseguraba el traslado de Cali al aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá para concretar su salida del país con destino a Europa.
En el caso de Cadena Roa se descubrió que presuntamente estaba implicado en toda la logística e intimidación con armas de fuego a las víctimas para que no denunciaran ni alertaran sobre la existencia de la organización criminal.
“Los testimonios y elementos materiales probatorios recopilados dan cuenta de que las mujeres que aceptaron ir a Noruega, lejos de trabajar en condiciones dignas, fueron sometidas a tratos crueles e inducidas a realizar actividades de tipo sexual para cubrir gastos de manutención y hospedaje”, enfatizó la fiscal delegada.