En el Batallón de Infantería de Selva N. 49, en La Tagua, Putumayo, se llevó a cabo una solemne eucaristía en memoria de las 69 víctimas, entre ellas 61 soldados, que murieron tras el trágico accidente aéreo del Hércules C - 130 1016 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
En medio del recogimiento y la fe, sus compañeros y superiores se unieron en oración, honrando el sacrificio y enalteciendo el valor de quienes sirvieron a la patria con honor y entrega.
"Cada nombre resuena en el silencio respetuoso de la ceremonia, evocando historias de vida marcadas por la vocación, el coraje y el compromiso con Colombia. Su legado permanece como ejemplo para quienes continúan firmes en la misión", dijo en medio del homenaje el mayor general Royer Gómez Herrera, comandante del Ejército Nacional.

Botas, placas y plantas en honor a la memoria de los soldados fallecidos
Hoy, tras dos semanas del accidente, sus botas y sus placas no solo simbolizan ausencia, sino que se convierten en estandartes de honor que inspiran a toda la institución.
En un espacio de unidad, memoria y fortaleza, tras el doloroso accidente aéreo que enluta a la institución, en el Batallón de Infantería de Selva N. 49 en La Tagua, Putumayo, el comandante de las Fuerzas Militares, y el comandante del Ejército Nacional, en compañía del Estado Mayor, se unieron a los soldados y compañeros de las víctimas.
"Este encuentro es un abrazo institucional para los sobrevivientes y para quienes hoy honran la memoria de sus compañeros caídos, hombres valientes que ofrendaron su vida en cumplimiento del deber. Su legado permanece firme en cada paso que damos como Ejército, recordándonos el verdadero significado del honor, la lealtad y el sacrificio", agregó el general Gómez.
En medio de la jornada, los soldados tomaron las botas y placas de sus compañeros fallecidos y sembraron en ellas plántulas.
Este acto, según el Ejército, representa la esperanza y la fe, así como un símbolo de agradecimiento con los 61 militares de la institución.

Jornada de fortalecimiento y refuerzo de la tropa luego del accidente aéreo
Con el propósito de fortalecer la moral, acompañar a los soldados sobrevivientes y rendir homenaje a quienes murieron en el accidente aéreo, el Ejército Nacional lideró una jornada de fortalecimiento institucional dirigida a los soldados desplegados en Puerto Leguízamo, Putumayo, lugar de la tragedia aérea.
En un acto de unión y solidaridad, esta jornada estuvo orientada a brindar apoyo integral a los hombres que vivieron este difícil suceso, así como a todo el personal del Batallón de Infantería de Selva N. 49, que hoy lamenta la pérdida de sus compañeros de armas.
En medio de esta jornada, se desarrollaron actividades de integración, acompañamiento psicosocial y espacios de escucha, enfocados en fortalecer la resiliencia y el compañerismo.
Así mismo, los soldados participaron en actividades recreativas y de bienestar, orientadas a aliviar las cargas emocionales y promover la recuperación anímica tras los momentos vividos.
Como parte de estas acciones, se integraron tres nuevos pelotones que conforman la compañía Berlín, que conserva el nombre de la unidad afectada en el siniestro, en honor a los soldados fallecidos.

Esta compañía fortalecerá la seguridad del Batallón de Infantería de Selva N. 49, en Puerto Leguízamo, y fue activada oficialmente con la entrega del banderín por parte del mayor general Royer Gómez Herrera, comandante del Ejército.
"El Ejército Nacional reafirma su compromiso indeclinable con el bienestar integral de sus hombres, acompañándolos no solo en el cumplimiento del deber, sino también en los momentos de adversidad, honrando siempre la memoria de quienes dieron todo por la patria", concluyó el general Gómez.
Un reconocimiento a los rescatistas que salvaron 57 vidas tras la caída del avión
Por primera vez desde el accidente, el comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López Barreto, visitó la Fuerza Naval de la Amazonía, en Puerto a Leguízamo, Putumayo, con el propósito de agradecer personalmente la labor de rescate que realizaron tras el accidente del avión Hércules C - 130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
"Gracias a la rápida reacción, el profesionalismo y el trabajo articulado con la comunidad de la región, fue posible rescatar y evacuar a 57 militares heridos, salvando sus vidas en medio de condiciones difíciles y en una zona de compleja geografía", dijo el general López.
Además, el general destacó que esta operación de rescate es ejemplo del compromiso.

"La vocación de servicio y las capacidades de nuestras Fuerzas Militares para actuar de manera conjunta y solidaria en los momentos más difíciles, siempre con el objetivo de proteger la vida", agregó López.
Así mismo, el general resaltó la labor permanente que desarrolla la Fuerza Naval de la Amazonía en esta región del país, no solo en materia de seguridad y control fluvial, sino también en apoyo a las comunidades, atención de emergencias y presencia del Estado en zonas apartadas del territorio nacional.