En esta época de Semana Santa, millones de viajeros aprovechan para disfrutar de algunos días de descanso, siendo la región Caribe una de las preferidas en estas fechas.
Es así como los departamentos de Magdalena y La Guajira hacen parte de la lista de destinos predilectos para propios y visitantes, por lo que la Semana Mayor representa importantes ingresos económicos para el sector turístico y para los comerciantes de ambas zonas.
Sin embargo, el frente frío y las emergencias climáticas que se han registrado en estos tres primeros meses del año, generaron la pérdida de uno de los puentes más importantes para la conectividad de ambos departamentos.
Es por ello que los ingenieros militares del Ejército Nacional construyeron un nuevo puente que será clave no solo para la movilidad, sino para incentivar la economía en estas fechas.

El frente frío, el colapso del puente y las afectaciones a la economía y la movilidad
Tras el colapso del puente que conectaba el Magdalena con La Guajira, registrado en febrero de este año por la creciente del río asociada a un frente frío, quedó interrumpida la movilidad en uno de los corredores turísticos y comerciales más estratégicos del Caribe colombiano.
El cierre parcial de esta vía fundamental para el acceso a destinos turísticos por excelencia, como el Parque Tayrona y Palomino, generó un impacto inmediato y severo.
Como consecuencia, se registraron más de 900 cancelaciones hoteleras y pérdidas económicas significativas afectaron directamente a comerciantes, transportadores y comunidades cuya subsistencia depende del turismo y la conectividad permanente de este eje vial.
"En respuesta a la emergencia, y mediante un trabajo articulado entre INVÍAS, la UNGRD y el Ejército Nacional, a través de los Ingenieros Militares, se ejecutó la instalación de un puente modular semipermanente tipo ACROW, en configuración Doble Doble Reforzado (DDR2), con 64 metros de longitud y capacidad portante de hasta 52 toneladas", explicó el teniente coronel José Antonio Calderón Arias, comandante del Batallón de Operaciones Especiales N. 90.
La instalación de la estructura, que garantiza el tránsito seguro de carga y pasajeros, representó un desafío logístico de alto nivel.
Para esta obra, fue necesario movilizar aproximadamente 140 toneladas de estructura en un dispositivo de 14 vehículos que recorrieron más de 900 kilómetros.
A esto se sumaron labores críticas como la demolición de la infraestructura colapsada, la adecuación del terreno y la construcción de accesos, "labores que fueron ejecutadas con precisión técnica en medio de la complejidad del terreno".

El nuevo puente y la lucha contra el tiempo: así fue el trabajo de los ingenieros militares
Durante 22 días continuos, un grupo de 30 soldados trabajaron sin descanso para restablecer la conectividad de esta arteria vial, beneficiando directamente a más de 150.000 personas entre habitantes, comerciantes, transportadores y turistas.
La habilitación del paso se da en un momento estratégico: la Semana Santa, una de las temporadas de mayor movilidad en el país.
"Su reapertura no solo garantiza el tránsito seguro de pasajeros y carga, sino que impulsa de manera inmediata la reactivación económica, permitiendo que el turismo, el comercio y el transporte retomen su dinámica y generen ingresos vitales para la región", agregó el teniente coronel José Antonio Calderón Arias, comandante del Batallón de Operaciones Especiales N. 90.
Con esta obra, los ingenieros militares no solo restablecieron la vía, sino que contribuyeron en la reactivación del motor económico del Caribe.