La propuesta busca desplegar a las Fuerzas Militares en tres localidades del sur de Bogotá para apoyar a la Policía y enfrentar estructuras criminales.
El activista denunció en La FM que permaneció durante 24 días en el Urabá antioqueño, en condición de desplazamiento forzado y a la espera de medidas de protección. Ahora está nuevamente en el Valle de Aburrá, pero asegura que continúa preocupado por su seguridad.