Según las investigaciones el exciclista Lucho Herrera y su hermano supuestamente contactaron a exparamilitares para cometer las desapariciones forzadas de varios campesinos vecinos suyos en Fusagasugá.
La defensa de los oficiales y uniformados implicados insiste en que debe ser la justicia penal militar y no la justicia ordinaria la que debe asumir la competencia de este proceso.