Una nueva guía pretende romper los moldes sobre la percepción del riesgo de feminicidio. Académicamente, el delito se ha abordado como la mayor muestra de violencia de género, y penalmente la Fiscalía debe considerar patrones previos que desembocan en los asesinatos. Una nueva normativa aspira a complementar.
El Ministerio de Justicia presentó este miércoles la Guía para la valoración de la percepción del riesgo de feminicidio en el contexto familiar, un instrumento técnico que aplicarán las Comisarías de Familia, la Fiscalía General de la Nación y el Instituto Nacional de Medicina Legal para valorar el peligro de que se cometa un feminicidio.
La herramienta se enfoca en mujeres mayores de catorce años que sean identificadas como víctimas de violencia en el ámbito familiar y requieran, en ese sentido, una evaluación especializada sobre el riesgo de feminicidio. El objetivo, dice la cartera del Derecho, es fortalecer la capacidad institucional para prevenir la violencia letal.
El manual contiene encuadre para primeros acercamientos con las víctimas, formatos para que diligencien las autoridades, un modelo de consentimiento informado para abordar temas personales, apartados para valorar los factores de riesgo en parejas o exparejas, y determinantes en relaciones de cohabitación o cuidado.
Debe aplicarse cuando se han presentado episodios de violencia en presencia de niños, niñas o adolescentes, “o cuando el agresor ha manifestado intenciones de causar daño a los niños como forma de castigar o controlar a la mujer”, señala el documento. También, ante agresiones distintas a la violencia intrafamiliar.
Cifras y patrones que explican el riesgo de feminicidio en Colombia
La guía reconoce escenarios de mujeres con “contacto previo con el sistema de protección sin que se hayan logrado resultados efectivos en términos de cese de la violencia”. Es decir, cuando el agresor ha violado sistemáticamente órdenes judiciales de alejamiento o cuando “la complejidad del caso amerita un análisis más profundo”.
Según cifras de la Dirección de Apoyo a la Investigación y Análisis de la Seguridad Ciudadana (Daiasc), de la Fiscalía, entre 2016 y el 2025 Colombia fue epicentro de 1.373 feminicidios y de 3.056 tentativas de feminicidio. Las tentativas superaron en un 123% a los feminicidios en sí, lo que muestra una alta frecuencia de violencia extrema.
En promedio, los datos significan un feminicidio cada veinticuatro horas. La mitad de las víctimas tenía entre veintisiete y 59 años. El 87,46% de los registros no cuenta con información sobre el vínculo con el agresor, si bien en el 5,3% de los casos las parejas y los cónyuges aparecen como los principales victimarios.
De los más de mil trescientos feminicidios, Medicina Legal adelantó 821 valoraciones medicolegales —exámenes periciales para determinar ciertas características de las lesiones que provocaron la muerte— entre 2018 y 2025, o sea, una cada tres días. Cuatro de cada diez fueron por feminicidios cometidos por las parejas.
Cómo funcionará la guía y en qué casos se aplicará
Las rupturas de relaciones estables también concentran un alto riesgo: dos de cada diez valoraciones correspondieron a exparejas. Cuatro de cada diez valoraciones partieron de armas cortopunzantes, y dos de cada diez, armas de fuego o mecanismos de asfixia. Un 0,6% de las valoraciones no determinó el objeto utilizado.
El conjunto de datos aterrizado en la Guía demuestra que la violencia de género es un desafío estructural que no precisa solamente de instrumentos reactivos, sino de posturas institucionales integrales y mecanismos de identificación temprana o prevención. El documento, formalizado con la Resolución 0362, le apunta a ese objetivo.
Profesionales de psicología y trabajo social de las comisarías, Medicina Legal y la Fiscalía aplicarán un proceso que incluye la caracterización de los casos, una entrevista semiestructurada y herramientas técnicas para distintos tipos de relaciones en el entorno familiar, en un lapso de entre una hora y hora y media.
El ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo; la fiscal delegada para la Seguridad Territorial, Deicy Jaramillo, y el director de Medicina Legal, Ariel Emilio Cortés, firmaron este miércoles un acuerdo interinstitucional para convertir la guía en una normativa vinculante para el abordaje de los feminicidios y las tentativas.
La idea es que todas las entidades se comprometan a “agilizar los procesos” y “evitar la revictimización”, le explicó a La FM la directora de Justicia Formal del Ministerio de Justicia, Sara Romero. La guía será el único instrumento de valoración de riesgo de feminicidio, y en la práctica servirá para, por ejemplo, medidas de aseguramiento.