Ninoska Pérez y Ramón Saúl Sánchez expusieron en entrevista durante la sección de Rounds FM, posiciones distintas sobre una posible intervención de Estados Unidos en Cuba y las vías para apoyar al pueblo en medio de la situación descrita en la isla.
Pérez sostuvo que la situación en Cuba, según su planteamiento, requiere una respuesta externa y afirmó: “si una intervención de Estados Unidos resuelve el problema, realmente no tengo problema”. Indicó que ese país ha sido un respaldo para los cubanos en el exterior y agregó que, en su criterio, “la única manera disponible en este momento es Trump” para atender lo que describió como una necesidad urgente de apoyo.
Sánchez, por su parte, planteó una postura distinta y descartó la intervención como alternativa. Señaló que lo que se requiere es “solidaridad” y no injerencia directa, explicando que el respaldo debe enfocarse en el pueblo que se manifiesta. En ese sentido, indicó que medidas como facilitar el acceso a internet y advertir sobre consecuencias ante acciones contra manifestantes serían formas de apoyo, y afirmó que “predicar una intervención le da municiones a los enemigos”.
¿Se justifica una intervención de Estados Unidos en Cuba?
En la réplica sobre posibles caminos frente a la situación, Pérez insistió en que, para que Estados Unidos actúe, “tiene que intervenir”. Señaló que, según su relato, los ciudadanos enfrentan agresiones durante las protestas y planteó que no ve alternativas inmediatas. También mencionó factores como el embargo y la Ley Helms-Burton, indicando que han influido en el contexto actual, y concluyó: “si la intervención es la opción, entonces es la opción”.
Sánchez respondió que el cambio no depende de factores externos y afirmó que “nadie es libre por un presidente o partido político extranjero”. Sostuvo que el proceso debe surgir desde la acción del propio pueblo y advirtió que quienes no lo hacen “corren el riesgo de simplemente cambiar de amo”. En esa línea, reiteró que el enfoque debe centrarse en respaldar directamente a quienes se movilizan dentro de la isla.
También indicó que los líderes internacionales deberían evitar acercamientos con el gobierno cubano y priorizar el apoyo a la ciudadanía. En sus palabras, es necesario “conectarse directamente apoyando al pueblo que se manifiesta todas las noches”, como forma de fortalecer las expresiones internas.
¿Qué proponen frente a la situación en Cuba?
Pérez afirmó que una intervención de Estados Unidos podría ser una alternativa si permite resolver la situación que describe. Señaló que el pueblo necesita ayuda y advirtió que, de no producirse acciones, podrían repetirse hechos como los mencionados en su intervención. Además, citó precedentes internacionales y planteó que, tras intervenciones en otros países, no se replicaron sistemas políticos similares al cubano.
Sánchez sostuvo que la respuesta debe centrarse en el respaldo al movimiento de expresión popular dentro de la isla. Indicó que el fortalecimiento de las manifestaciones depende de que el pueblo se sienta acompañado y afirmó que ese apoyo puede impulsar el crecimiento de las protestas. Según explicó, el objetivo es que los cambios se generen a partir de la acción ciudadana.
Finalmente, Pérez reiteró que el pueblo requiere apoyo inmediato y advirtió sobre posibles consecuencias si no se actúa. Por su parte, Sánchez concluyó que el camino debe enfocarse en la acción interna del pueblo y en el respaldo internacional a sus manifestaciones, sin recurrir a una intervención directa.