Venezuela amanece militarizada y con despliegue de artillería tras la puesta en marcha del llamado “Plan 200” en sus zonas costeras ante los rumores de una posible incursión de tropas estadounidenses para sacar del poder al chavismo.
“Venezuela responderá con dignidad, legalidad y la fuerza moral de un pueblo que jamás permitirá que se mancille su honor. ¡Defenderemos nuestra soberanía al costo que sea!”, afirmó el ministro de Defensa, Vladimir Padrino.
Además, el alto mando calificó los anuncios del presidente estadounidense Donald Trump como “una agresión ilegal, arbitraria y contraria al Derecho Internacional que pretende vulnerar la soberanía del espacio aéreo venezolano”.
“Ningún poder extranjero tiene facultad para interferir, bloquear o condicionar decisiones soberanas de Venezuela. Hacemos un llamado a la comunidad internacional a condenar este acto hostil que amenaza la paz del Caribe y Suramérica”, indicó.
Por su parte, la número dos del chavismo, Delcy Rodríguez, dijo que EE. UU. está complaciendo la solicitud de la opositora María Machado para intentar bloquear el espacio aéreo de Venezuela.
“Frente a esta agresión, Nicolás Maduro ha ordenado un plan especial para el retorno de nuestros ciudadanos que están varados en otros países así como facilitar los itinerarios de salida de aquellos que deban viajar fuera de nuestro territorio. Venezuela ha activado todos los mecanismos multilaterales ajustados al Derecho Internacional para el cese inmediato de esta acción ilegítima e ilícita. ¡Venezuela vencerá siempre”, indicó.
Estas respuestas se dan en medio de algunos pronunciamientos internacionales de respaldo al régimen de Maduro.
“La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) expresa su más enérgica, categórica y frontal condena ante la nueva amenaza colonialista emitida por el presidente de los Estados Unidos contra la soberanía del espacio aéreo de la República Bolivariana de Venezuela. Este anuncio, profundamente hostil, desproporcionado e incompatible con el Derecho Internacional”, dijo el grupo del ALBA.
Por su parte, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, dijo que: “Condenamos anuncio del gobierno de EE. UU. de cerrar el espacio aéreo de Venezuela. Constituye una gravísima amenaza al Derecho Internacional y un incremento de la escalada de la agresión militar y la guerra psicológica contra el pueblo y el gobierno venezolanos, con consecuencias incalculables e impredecibles para la paz, la seguridad y la estabilidad en América Latina y el Caribe”.
Por ahora los movimientos de aviones estadounidenses continúan hasta llegar a solo 12 kilómetros de las costas de Venezuela, situación que genera preocupación entre los millones de ciudadanos que temen que se desate una guerra.