El presidente Gustavo Petro reaccionó duramente al indulto que el presidente estadounidense Donald Trump concedió al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años de cárcel en Estados Unidos por narcotráfico.
En un mensaje publicado en sus redes sociales, Petro calificó la decisión como “desmoralizante” para quienes han arriesgado su vida enfrentando a las organizaciones criminales.
“Indultar un narcotraficante es desmoralizante para quienes hemos arriesgado la vida luchando contra el narcotráfico”, afirmó el mandatario colombiano, aludiendo a la sentencia emitida por un tribunal federal estadounidense.
Petro recordó además que Trump había planteado recientemente la idea de destruir “fábricas de cocaína”, una propuesta ante la cual respondió con una invitación directa: “Nosotros destruimos un promedio de 9 laboratorios por día, invito al presidente Trump a visitar mi país y nos vamos juntos a destruir fábricas de cocaína. Podrá mirar y sentir en persona la lucha contra el narcotráfico”.
El mandatario colombiano sostuvo que el indulto envía un mensaje profundamente contradictorio, en un momento en que Washington presiona a los países andinos para intensificar sus operaciones antidrogas. Hernández fue extraditado desde Honduras en 2022 y condenado por conspirar para traficar cocaína hacia Estados Unidos, en un caso que se convirtió en un símbolo del involucramiento de élites políticas en el narcotráfico regional.
La decisión de Trump provocó una oleada de reacciones en América Latina. Uno de los primeros en pronunciarse fue el expresidente ecuatoriano Rafael Correa, quien aseguró que el indulto expone la “hipocresía” de la política antidrogas estadounidense. “Aquí se desnuda toda la hipocresía sobre la ‘lucha’ contra el narcotráfico”, escribió.
“La verdad es que eres ‘narco’ dependiendo de si eres amigo o ‘enemigo’. Con esto Trump destruye cualquier vestigio moral que quedaba en su supuesta guerra contra las drogas”.
Desde Honduras, la presidenta Xiomara Castro evitó referirse directamente al indulto, pero publicó un amplio mensaje en el que reivindicó la resistencia contra el golpismo, la recuperación de la democracia y los logros económicos de su administración.
“Honduras dejó claro que nuestra soberanía no se vende ni se negocia”, afirmó, al destacar que el país enfrenta un nuevo proceso electoral el próximo 30 de noviembre. “Mi responsabilidad es garantizar tranquilidad, transparencia y respeto absoluto a la voluntad popular”, señaló al enumerar indicadores de crecimiento, reducción de la violencia e inversión social reconocidos por organismos internacionales.
En Estados Unidos, la crítica más contundente vino del congresista demócrata por Texas, Joaquín Castro, quien recordó que Hernández fue hallado culpable de conspirar para traficar 400 toneladas de cocaína hacia territorio estadounidense. “Es responsable de la muerte de innumerables ciudadanos estadounidenses y ahora será indultado por Donald Trump”, cuestionó.
El legislador agregó que el Departamento de Justicia había descrito la red criminal del expresidente hondureño como una de las más grandes y violentas del mundo, y rechazó cualquier intento de presentar el indulto como parte de una estrategia antidrogas. “No me digan que Donald Trump está matando gente en barcos en el Caribe para detener el narcotráfico”, afirmó.