Trump y Kim Jong Un
Trump y Kim Jong Un
AFP
3 Oct 2019 06:03 PM

Pese a prueba de misiles, Trump asegura que no se frenarán los diálogos con Corea del Norte

Un equipo de negociadores norcoreanos llegó a Estocolmo, donde se retomará el diálogo con Estados Unidos.
Daniela
Henao Cardozo
@CHenaodaniela

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este jueves que su gobierno sigue comprometido a continuar el diálogo sobre el programa nuclear con Corea del Norte a pesar de la última prueba de misiles de Pyongyang. 

"Quieren hablar y nosotros hablaremos con ellos", dijo Trump a periodistas en la Casa Blanca, en su primera reacción pública al anuncio de Corea del Norte de lo que llamó una "nueva fase" en su arsenal. 

"Ya veremos", agregó Trump cuando se le preguntó si Pyongyang había ido demasiado lejos con esta prueba de misiles.

La prueba exitosa de un "nuevo tipo" de misil balístico anunciada el miércoles por Pyongyang constituye el ensayo más significativo desde que Corea del Norte comenzó a dialogar con Estados Unidos en 2018 sobre armas nucleares.

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Analistas dijeron que esta nueva capacidad, de ser confirmada, representa un paso significativo para impulsar el programa de armas norcoreano.

"Evaluamos que fue un misil balístico de rango corto a medio. Y diría que no tenemos ningún indicio de que fue lanzado desde un submarino sino desde una plataforma marítima", dijo a la prensa el coronel Pat Ryder, un portavoz militar estadounidense.  

Las conversaciones entre Washington y Pyongyang, en punto muerto desde el fiasco de la segunda cumbre entre Trump y el líder norcoreano Kim Jong Un en febrero en Hanói, están a punto de reanudarse este fin de semana en Suecia. 

Un equipo de negociadores norcoreanos llegó el jueves a Estocolmo, donde se retomará el diálogo con una discusión sobre las capacidades nucleares del país asiático, pero aún no se ha anunciado dónde se realizarán estas reuniones.

Kim Myong Gil, uno de los principales negociadores de Corea del Norte, viajó acompañado por otros tres funcionarios de su país, según la agencia de noticias surcoreana Yonhap.

Pyongyang ha estado aumentando los disparos de misiles de corto alcance desde julio, descritos como "provocaciones" por parte de funcionarios estadounidenses, a pesar de que Trump ha sido mucho más conciliador.

Puertas cerradas en la ONU

A pedido de Francia, Reino Unido y Alemania, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se reunirá a puertas cerradas en los primeros días de la semana próxima para hablar sobre esta última prueba efectuada por Corea del Norte.

Los tres países europeos consideran que debe mantenerse la presión sobre Pyongyang.

En agosto, después de una prueba de misiles del país asiático, estos tres miembros del Consejo ya habían convocado una reunión a puertas cerradas.

Aquella sesión finalizó con una declaración de los tres países en la que se enfatizó la necesidad de mantener las sanciones internacionales contra Pyongyang, que tiene prohibido el lanzamiento de misiles balísticos.

Japón atento

Por su parte, Japón denunció que fragmentos del misil disparado el miércoles por Corea del Norte cayeron en aguas de su Zona Económica Exclusiva, que abarca 200 millas náuticas desde sus costas, según Tokio.

El secretario de Defensa, Mark Esper, habló con su par japonés sobre la prueba, dijo el portavoz del Pentágono, Jonathan Hoffman, durante una sesión informativa con la prensa. 

"Ambos estuvieron de acuerdo en que las pruebas de Corea del Norte son innecesariamente provocativas y no establecen el escenario para la diplomacia", dijo Hoffman, quien agregó que los funcionarios también coincidieron en que "Corea del Norte debería cesar estas pruebas.

A la mesa, demostrando fuerza

Para Ankit Panda, de la Federación de Científicos Estadounidenses, el lanzamiento del miércoles fue la "primera prueba de un misil con capacidad nuclear desde noviembre de 2017".

"Los 'hombres cohete' de Kim Jong Un han estado ocupados" durante las acciones diplomáticas de 2018-2019, agregó. 

Es frecuente que Corea del Norte acompañe sus esfuerzos diplomáticos con movimientos militares, lo que según los analistas funciona como un elemento de presión para las negociaciones.

En agosto, apenas horas después de anunciar su voluntad de retomar conversaciones de alto nivel, Pyongyang probó un enorme sistema "lanzador múltiple de cohetes".

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El gobierno norcoreano también realizó varios ensayos con armamento en meses recientes, aunque el presidente Trump minimizó esos gestos alegando que se trataba de armamento "pequeño".

Además, dijo Trump, sus relaciones personales con Kim se mantenían en buen nivel.