Abelardo De la Espriella, actual Presidente electo de Colombia, ha propuesto en múltiples ocasiones retirar a Colombia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de la Organización de los Estados Americanos (OEA). Él argumenta que estos organismos son directorios de izquierda, altamente burocráticos y que representan un gasto innecesario para el país.
Ante esta situación, Juan Ángel, fundador y director de Asolibre, y el exembajador Andrés González Díaz protagonizaron en la sección de Rounds FM de La FM un debate sobre si Colombia debe reconsiderar su participación en organismos multilaterales como la ONU y la OEA, con posturas opuestas sobre el costo, la utilidad y las implicaciones para la soberanía nacional.
Ángel abrió el debate afirmando que si no se replantea la forma de participación de los países en este tipo de organizaciones, "no tiene ningún sentido pertenecer". Sostuvo que organismos como la ONU están "totalmente politizados por la izquierda internacional" y que Colombia invierte miles de millones de pesos en espacios que, en la práctica, no generan ninguna funcionalidad para el país. Agregó que esta participación "quita soberanía" al permitir que entidades externas dicten políticas internas, incluso con fuerza constitucional.
¿Por qué Asolibre cuestiona la permanencia de Colombia en la ONU y la OEA?
El analista político señaló que estas organizaciones han demostrado ser "cómplices e incoherentes" al no denunciar situaciones como las relacionadas con Hamás y al involucrar a países como Irán, Cuba y Venezuela en debates sobre derechos humanos y democracia.
Cuestionó además el argumento de la cooperación internacional, al afirmar que los créditos y las presiones diplomáticas son los instrumentos que usan estas instituciones para condicionar el comportamiento de los países: "si un país no hace caso, recibe una mala calificación o pierde el acceso al crédito". Para Ángel, las relaciones internacionales deberían nacer de la libre voluntad de los pueblos y no de la intermediación de estas organizaciones, que promueven más impuestos, mayor participación del Estado y menos autonomía nacional.
¿Qué argumenta el exembajador González Díaz a favor de permanecer en los organismos multilaterales?
Frente a esa postura, el exembajador Andrés González Díaz defendió la permanencia de Colombia en estos espacios, aunque reconoció que admiten perfeccionamiento. Argumentó que una nación de alcance medio como Colombia necesita del relacionamiento con otras organizaciones para multiplicar sus posibilidades de cooperación en áreas como desarrollo, salud y educación. Recordó el apoyo recibido durante la pandemia, la colaboración de la UNESCO en educación y el acceso a créditos preaprobados del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Su postura fue que estos organismos deben manejarse de manera austera y apropiada, no abandonarse.
González Díaz también rechazó la caracterización ideológica de la ONU, al afirmar que "la ONU no es un refugio de sectores de izquierda o derecha; es la expresión de todas las naciones" y que la diversidad ideológica es natural en ese espacio. Advirtió que las teorías de la soberanía absoluta resultan problemáticas en materia de derechos humanos, y planteó una pregunta directa: "sin vigilancia internacional, ¿qué sería de la acción de dictaduras como las de Nicaragua, Cuba o Venezuela?".
En el mismo debate, otros panelistas propusieron una posición intermedia: no retirarse, sino hacer un balance riguroso de cada instancia. Se señaló que hay relatorías de Naciones Unidas que llevan años en Colombia financiadas con recursos públicos sin resultados concretos, y que "eso debe salir". Sin embargo, se defendió mantener la participación en organismos con impacto real, como la Organización Mundial del Comercio, y se recordó que el proceso de paz colombiano tiene seguimiento directo del Consejo de Seguridad de la ONU. El debate cerró con un llamado al gobierno entrante a revisar con criterio la representación diplomática del país y el costo real de cada membresía multilateral.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM